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Región

Siguen tras la pista de los tlatoanis de México-Tenochtitlan

Por: Ángel Vargas / La Jornada

Como responsable del Proyecto Templo Mayor (PTM), y con apoyo del equipo que encabeza, el arqueólogo Leonardo López Luján prosigue este 2024 tras la pista de las tumbas de los tlatoanis de la gran México-Tenochtitlan.

Hace muchos años, Eduardo Matos Moctezuma y yo imaginamos, basados en las fuentes históricas, que al pie de la pirámide encontraríamos las tumbas reales. Éstas eran las cenizas de los gobernantes. Eso lo mencionan todas las fuentes históricas, y desde 2007 estamos en busca de ellas, no hemos encontrado una sola, señaló a La Jornada el reconocido investigador, de quien ayer se dio a conocer que fue elegido miembro corresponsal del Instituto Arqueológico de América (Archaeological Institute of America), la organización más grande y antigua de América del norte dedicada al mundo de la arqueología.

Seguimos buscando, estamos seguros (de su existencia), porque todas las fuentes mencionan que los cuerpos de los gobernantes mexicas eran cremados y enterrados al pie de la pirámide, pero no los hemos descubierto.

Mencionó que, a diferencias de otras zonas arqueológicas donde se han encontrado tumbas de gobernantes prehispánicos y se han hecho descubrimientos espectaculares, como los zapotecos, mixtecos y mayas, en lo concerniente al Templo Mayor sigue sin conocerse ninguna tumba real, ni la de Tízoc, la de Ahuízotl, la de Axayácatl ni la de Moctezuma I, por mencionar a algunos.

Vamos perdiendo cinco a cero. Pero algún día, si no soy yo, será alguien más, sostuvo. Al final de cuentas, no somos como Indiana Jones, no somos buscadores de tesoros, sino científicos. Entonces, a veces nos equivocamos, obviamente, y no encontramos lo que estamos buscando, pero somos pertinaces y seguimos. A cambio, lo que hemos encontrado son más de 60 ofrendas en una esquina que apenas mide 500 metros cuadrados (la del Templo Mayor que corresponde a las calles de Guatemala y Argentina, en el Centro Histórico).

Hasta donde se tiene conocimiento, a lo largo de la historia existieron 11 tlatoanis que gobernaron a la gran Tenochtitlan, siendo el primero Acamapichtli, cargo al que llegó, entre otras cosas, gracias a su descendencia tolteca vía materna, de acuerdo con lo que explica Enrique Vela en la revista Arqueología Mexicana.

De él descendieron todos los señores que gobernaron Tenochtitlan, apuntó el también arqueólogo en dicha publicación. Tuvo como esposas a las hijas de los principales señores de Tenochtitlan, y no sólo fundó la dinastía que gobernaría la ciudad hasta la Conquista española, sino que constituye la simiente de la nobleza mexica.

Tierra santa

Miembro de El Colegio Nacional, López Luján destacó en entrevista que desde que comenzó el Proyecto Templo Mayor, en 1978, y hasta la fecha, los arqueólogos han encontrado allí 209 ofrendas.

Esto, a su decir, es un récord, pues subraya que en ningún otro sitio de Mesoamérica se han hallado tantas ofrendas y tan ricas como en esa zona arqueológica, cuya extensión es de 15 mil metros cuadrados o 1.5 hectáreas.

Es espectacular la concentración de tesoros en esa área, agregó el especialista, quien resaltó que el citado proyecto arqueológico lleva casi 46 años sin parar, siempre excavando y descubriendo algo.

El hallazgo más reciente, resaltó, fue considerado por la revista Archaeology entre los 10 descubrimientos arqueológicos de 2023 a escala global. Se trató de un tepetlacalli o caja de piedra con 15 figurillas antropomorfas provenientes de la cultura mezcala (del actual estado de Guerrero) y numerosas cuentas de piedra verde, caracoles, conchas y corales marinos, efectuado en agosto pasado y que corresponde a una ofrenda del periodo de Moctezuma Ilhuicamina, quien gobernó entre 1440 y 1469.

López Luján aseguró que el Proyecto Templo Mayor cuenta hoy con un equipo muy poderoso, en el sentido de que hay mucha gente joven y capaz, egresada de las escuelas nacionales de Antropología e Historia y de Conservación, Restauración y Museografía Manuel del Castillo Negrete. Son chavos muy entusiastas. Lo bonito de este centro de trabajo es que han pasado varias generaciones.

Subrayó que en la citada esquina donde actualmente trabaja ese equipo, las labores de rescate e investigación comenzaron en 2007 y hasta la fecha siguen saliendo ofrendas: “Ahora sí que es ‘tierra santa’; excavar en la Ciudad de México es como hacerlo en Roma, Jerusalén o Estambul, en todas esas grandes urbes que cubren con toneladas de asfalto y de concreto capitales del mundo antiguo”.

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