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Región

Persisten las protestas contra el apoyo de EU a la guerra en Gaza

Por: David Brooks y Jim Cason / La Jornada

Nueva York y Washington, 12 de enero.- No es posible encontrar un estado en Estados Unidos donde no broten protestas contra la guerra de Israel en Gaza, demandas de un cese el fuego inmediato y condenas a la complicidad de Washington en lo que califican de genocidio. Manifestantes interrumpieron el discurso del presidente Joe Biden en Carolina del Sur el lunes. Pocas horas después, en Dallas, Texas, bloquearon brevemente el ingreso al aeropuerto donde estaba por aterrizar el vuelo del mandatario. Son sólo algunas de las acciones incesantes durante los recientes tres meses alrededor del país.

Tres puentes y un túnel que comunican a Manhattan con el mundo fueron bloqueados esta semana por manifestantes contra la guerra de Israel en Gaza, con el propósito de hacer sentir «durante un par de horas» algo parecido a la vida incomunicada y sitiada de los palestinos, en una de las persistentes acciones de repudio en Estados Unidos contra lo que acusan son crímenes de guerra contra palestinos.

En universidades públicas y privadas de costa a costa, frente a sedes de empresas y bancos, en cruces centrales y plazas –Wall Street, Times Square, Rockefeller Center y Lincoln Center– en salones oficiales del Congreso, frente a la Casa Blanca, ante sedes legislativas estatales, como la de California, en foros académicos o políticos, en las arterias de tránsito en Los Ángeles, en las colinas de San Francisco, en el centro de Chicago, incluso en ciudades y pueblos más pequeños en estados como Míchigan y Florida hasta en estadios deportivos, como el los Yankees, las acciones de de-sobediencia civil, marchas, vigilias y manifestaciones se registran casi a diarios desde hace 90 días que comenzó la guerra israelí contra el pueblo palestino.

Entre las acciones locales existen triunfos, como la aprobación unánime del concejo municipal de Portland, Maine, de una resolución exigiendo un alto a las hostilidades en Gaza. En Dearborn, en Michigan, y otras ciudades hay camiones con espectaculares electrónicos con el mensaje: «¿No tienes lo suficiente para gastos de salud?, perdón, es que tenemos que darles miles de millones a los israelíes para lanzar bombas contra niños» (https://x.com/huwaidaarraf/status/17 40944612309823909?s=20).

«Fin a la ocupación», «Cese el fuego ahora», y otras mantas junto con banderas palestinas figuran en las protestas, cual sucedió el lunes en Manhattan, donde hubo más de 325 arrestos.

Los medios y algunos de los organizadores suelen caracterizar estas acciones como «propalestinas», y algunas son explícitamente acompañadas por declaraciones de apoyo a la liberación de dicho pueblo árabe, pero tal vez las expresiones más poderosas son las realizadas por coaliciones de agrupaciones musulmanes y judíos, que rompen los argumentos de aquellos que califican de «antisemitas» estas acciones de condena y crítica a Israel. Voces Judías por la Paz, Judíos por la Justicia Racial y Economica, If Not Now, entre otras asociaciones judías, han convocado a miles de jóvenes, junto con sus contrapartes musulmanas y árabe-estadunidenses, como grupos antiguerra y de solidaridad internacional. Varias universidades han suspendido a agrupaciones tanto musulmanas como judías por encabezar acciones de repudio a la guerra conjuntas, pero eso sólo han intensificado y multiplicado las movilizaciones.

Los encargados de la política estadunidense de apoyo incondicional a Israel no han logrado evadir las protestas de sus ciudadanos, como fue el caso de Biden esta semana, o cuando el secretario de Estado, Antony Blinken, en comparecencia ante el Congreso, tuvo que escuchar gritos de acusación de la complicidad estadunidense y exigencias de «salven a los niños de Gaza», mientras los manifestantes fueron expulsados.

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No cesan las voces extraordinarias de académicos, periodistas y artistas reconocidos que continúan desbaratando las justificaciones oficiales y ofrecen el contexto histórico de lo que está ocurriendo.

El profesor Rashid Khalidi, de la Universidad de Columbia, es una de las voces prominentes en Estados Unidos que continúan nutriendo los argumentos contra la posición oficial (https://www.jornada.com.mx/noticia/ 2023/11/23/mundo/israel-201croba-tierra-mientras-hablamos201d-rashid-khalidi-6582), junto con el profesor Jeffrey Sachs, quien advierte: “Estados Unidos está completamente aislado globalmente por apoyar a Israel en esta matanza… Es la peor política exterior imaginable”.

Para el gobierno de Tel Aviv y sus aliados en Washington, las voces de críticos judíos son las más peligrosas, como es el caso de Noam Chomsky, entre otros, ya que rompen el control de la narrativa de que Israel representa a los judíos.

El nuevo nazi es Netanyahu

“Mi deseo hoy es que los guetos judíos de nuestros días –el campamento de muerte en Gaza y la Cisjordania ocupada– sean liberados de los nazis de nuestros días, el gobierno israelí, para que todo palestino pueda gozar de la misma libertad de seguir por su camino de la vida que afortunadamente tuvo mi padre”, escribió el periodista estadunidense Aaron Mate al celebrar el 80 cumpleaños de su padre, el doctor Gabor Mate, sobreviviente judío de la ocupación nazi de Hungría, y quien hoy es un crítico severo de la guerra de Israel contra los palestinos, lo cual llama «el evento más angustioso que he atestiguado en mi vida».

El ritmo e intensidad de las protestas están provocando cada vez mayor preocupación entre la cúpula política y académica del pais. Sin embargo, algunas encuestas siguen registrando que una mayoría de estadunidenses cree que Estados Unidos debe brindar apoyo a Israel, aunque un tercio opina que no está ofreciendo suficiente apoyo a los palestinos.

Aunque la élite política estadunidense continúa apoyando incondicionalmente a Israel, hay cada vez más disidentes en el Congreso, incluyendo los senadores Bernie Sanders y Elizabeth Warren; diputados progresistas como Ro Khanna, quien expresa que «apoyar un alto el fuego es un asunto de conciencia», Rashida Tlaib (palestino-estadunidense), Alexandra Ocasio Cortez, Barbara Lee e Ilhan Omar.

Como medida del impacto de estas voces, organizaciones estadunidenses aliadas del gobierno de Israel –lo que algunos llaman el “lobby judío”, planean gastar 100 millones de dólares en las elecciones de este año para buscar contrincantes contra algunos de estos legisladores, reportó Politico.

Estados Unidos, acusa este mosaico de oposición, es cómplice de los crímenes de guerra de Israel y proclama diario, y otra vez más, «no en nuestro nombre».

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