ONU Mujeres alerta que 96% de candidatas legislativas sufrió algún tipo de violencia
En México, ser candidata a un cargo de elección popular significa ser blanco de distintos tipos de violencia, ataques originados incluso en las dirigencias de sus propios partidos, se advierte en el más reciente informe de ONU Mujeres, realizado a partir de entrevistas con personas postuladas en la elección de 2024.
Eleonora Betancur, representante de ONU Mujeres en México, expuso que, pese al contexto anterior, solo un porcentaje ínfimo de las quejas recibe una sentencia favorable para la denunciante.
96% de candidatas legislativas reportó violencia
Por ejemplo, de cien candidatas a legisladoras entrevistadas, 96 reportaron haber experimentado al menos una forma de violencia. Aproximadamente 18 de cien presentaron una denuncia formal, pero apenas cuatro obtuvieron una resolución que reconoció la violencia.
Durante el Encuentro Nacional Derechos Políticos y Electorales de las Mujeres, realizado en el Instituto Nacional Electoral (INE), donde magistradas, consejeras y especialistas advirtieron “retrocesos” en materia de género, Betancur señaló que, durante el proceso electoral 2023-2024, la violencia fue una experiencia ampliamente extendida, incluso entre las mujeres con mayor trayectoria política. No obstante, la mayoría dijo que, pese a ese contexto, volvería a contender.
Otro hallazgo, señaló, fue la violencia psicológica, así como las expresiones sexuales, económicas y físicas. Más de ocho de cada 10 candidatas legislativas participantes en el estudio reportaron violencia en actos presenciales de campaña, y una proporción similar, en el entorno digital.
“Más de la mitad la identificó dentro de sus propios partidos, y esto es interesante, y en medios de comunicación tradicionales; es decir, la violencia atraviesa distintos espacios de la competencia electoral”.
Identifican violencia dentro de los partidos políticos
La representante dijo que, ante esta magnitud, no basta conocer cuántas mujeres vivieron violencia, sino comprender cómo opera esta violencia y su efecto en la participación política de las mujeres en todos los ámbitos.
En el encuentro, organizado por Carla Humphrey, presidenta de la Comisión de Igualdad de Género y No Discriminación del INE, la representante de ONU Mujeres dijo que el informe recoge testimonios de mujeres con carreras políticas muy consolidadas que enfrentaron presiones; es decir, “tener una candidatura no siempre equivale a contar con las condiciones para ejercer un liderazgo propio”.
Aproximadamente la mitad de las candidatas legislativas reportó violencia intrapartidaria y, entre quienes la experimentaron, alrededor de seis de cada 10 identificaron a las dirigencias entre las personas responsables.
Es decir, subrayó, la violencia no solo se presenta entre rivales electorales, también puede surgir dentro de las propias organizaciones. La situación se recrudece para las mujeres indígenas, sobre todo cuando se trata de violencia política y vicaria.
Asimismo, entre las candidatas a presidencias municipales, 64.3 por ciento tenía personas bajo su cuidado, responsabilidad que limita la participación electoral.
Violencia digital y ataques organizados
Otra forma de agresión es deslegitimar públicamente a las candidatas. Por supuesto, el entorno digital puede amplificar las agresiones.
Entre las candidatas que experimentaron violencia digital, alrededor de cuatro de cada 10 identificaron ataques organizados mediante bots.
En el ámbito municipal, el informe indica que, de 230 candidatas entrevistadas, 200 identificaron alguna forma de violencia a lo largo del proceso electoral. Sus testimonios dan cuenta de estructuras locales de poder y presencia de grupos delictivos. Una de cada cinco reportó violencia física, amenazas, restricciones y presiones.




