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Región

Desaparecidos, la búsqueda incesante que duele y motiva a vivir

Por: Dianeth Pérez Arreola

Mexicali, 16 de mayo.- En las faldas de la sierra, rumbo a la carretera a San Felipe, los vehículos de la Fiscalía General del Estado (FGE) dan tumbos en las veredas arenosas. Las temperaturas de Mexicali aun dan oportunidad de salir a realizar un operativo de búsqueda el 12 de mayo pasado.

Las integrantes del colectivo Madres Unidas y Fuertes acompañan a las autoridades. Se apretujan en los pick ups oficiales, pues “la bimboneta”, como llaman a la furgoneta donde transportan a los civiles en los operativos, se quedaba atascada en la arena.

Mientras se realizan búsquedas, muchas veces infructuosas, por otro lado hay bancos de datos genéticos que no coinciden con las muestras genéticas aportadas por familiares, y en las morgues, particularmente de Tijuana, hay cuerpos que se acumulan y van a dar a la fosa común porque nadie los reclamó.

En busca del olor a descomposición

Entre los matorrales, que rozan con sus espinas la carrocería de los vehículos, buscan cualquier indicio que pudiera señalar la presencia de restos humanos. Encabeza el convoy el oficial Berenguer, de la Policía Municipal en una cuatrimoto y elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

Antes de esta ubicación empezaron buscando en un terreno junto a las instalaciones de la Agrobaja. A las cinco madres buscadoras se les da una varilla que entierran cuando notan tierra removida, para después oler la punta en busca del olor a descomposición.

Foto La Jornada Baja California

Ahí, el elemento de la fiscalía a cargo del perro “Iker” se acerca a darle un abrazo a una de las madres. Sonríe y explica “cada que ella viene nos damos un abrazo, porque dice que me parezco a su hijo”. La foto impresa en la camiseta de ella, lo confirma. Las buscadoras llaman al equipo “una familia”.

BC, foco rojo; 12 mil 759 almas en 15 años

El total de desaparecidos en el estado, de acuerdo con la organización de derechos humanos Elementa, es de 12 mil 759, de 2007 a la fecha, según datos de la propia fiscalía bajacaliforniana.

La explicación del por qué desaparecen personas en Baja California la atribuyen a que es “una entidad fronteriza cuyo cruce es fundamental para el tráfico de drogas y de personas, que posibilita que la desaparición ocurra con fines de explotación laboral, pero también por motivos de disputa territorial entre grupos del crimen organizado.

Sumado a esto, las mujeres son un grupo vulnerable, tanto por la trata de personas como por la violencia de género”.

La violencia predomina

Tijuana es una de las ciudades más violentas del mundo; tiene el paso fronterizo más transitado también a nivel global. En ella habita la mitad de la población bajacaliforniana concentrada en el 2 por ciento de territorio y tiene la mayor incidencia de desapariciones, seguida de Mexicali; también el mayor número de colectivos de búsqueda: 14, contra solo dos en la capital del estado.

Además de Tijuana, el municipio de Ensenada también está entre las ocho ciudades más violentas del orbe en el ranking de 2021, según la tasa de homicidios por cada cien mil habitantes, de acuerdo con la organización Seguridad, Justicia y Paz.

De hecho, en las 14 ediciones de este ranking anual, en ocho de ellos la ciudad más violenta del mundo ha sido mexicana. Según sus datos, Playas de Rosarito fue el municipio con el índice de violencia más alto de todo el país en 2019, y tiene la tasa más alta de desaparición de personas en el estado, seguido por Tecate.

Tijuana, la que más cuerpos recibe; uno de cada 4 no es reclamado

El tema de los no identificados se ha manejado a nivel nacional como una emergencia forense. Tijuana es la ciudad que más cuerpos recibe en el Servicio Médico Forense (Semefo) en el país, incluso por encima de Ciudad de México, Monterrey, Guadalajara, manifestó el doctor César Raúl González Vaca, director estatal de Semefo en Baja California.

En promedio Tijuana recibe hasta 20 cuerpos diarios, informó. “La capacidad de resguardar cadáveres refrigerados es de más de 300, pero tenemos 600. El problema no es la llegada de los 20 cuerpos, sino cuántos de ellos son identificados y reclamados; uno de cada cuatro no son reclamados”.

Agregó que también Tijuana tiene el no honroso primer lugar en envío de mil 200 o mil 300 cuerpos por año a la fosa común. Comparado con Mexicali, la cifra anda entre los 250, 300 cuerpos al año.

“Varía mucho el destino final porque son temas de panteones municipales. Lo que corresponde a Semefo es que ingresa el cuerpo en calidad de desconocido; se trabaja en él a petición del Ministerio Público (MP), se hace la necropsia y queda en resguardo hasta en tanto el MP no autorice que se entregue a alguien o que se lleve a fosa común; por ley son 15 días. 

Crisis genética

La crisis genética en el caso de las identificaciones tiene un proceso histórico relacionada con la parte del equipamiento, las cargas de trabajo, la capacidad del personal, los cambios a veces institucionales, más el aumento generalizado del índice delictivo, comentó Rafael Hernández, de la Comisión local de búsqueda.

El número de desparecidos va en aumento y los asuntos no resueltos se convierten en casos de data vieja. Estos a su vez aumentan la estadística y van generando un acto de impunidad, dijo.

La comisión estatal de búsqueda nació hace tres años, sin estructura, sin personal y sin recursos, recordó. En el protocolo homologado de búsqueda y en la ley se establece la búsqueda como una prioridad, la detonación inmediata como parte de un proceso de búsqueda, urgente e inmediato.

Hernández explicó que hay dos tipos de búsqueda, la que hacen con colectivos y las institucionales, donde solo participan las autoridades. En Mexicali empezaron a conformar un equipo que se denomina Cebid (Célula de Búsqueda e Investigación de Desaparecidos).

Ese equipo lo integran elementos del Sistema Municipal de Transporte, de la Dirección de Seguridad Pública Municipal del Unapep (Unidad de Atención a Personas en Estado de Vulnerabilidad), de la Fiscalía y de la Comisión local de búsqueda. Además del acompañamiento que les brinda Sedena.

“Aquí nos dimos a la tarea de formar un equipo institucional; de formar una estructura de búsqueda en Mexicali que no existía. La formación del grupo es la que impera y el objetivo es implementar este modelo de trabajo en los diferentes municipios, que las instituciones empiecen a sumarse de una manera integral y no solo el trabajo con colectivos, como en Tijuana”, precisó.

Potencial de hallazgo, por zonas

En el último reporte, que abarca de noviembre a abril pasado, consta que hicieron unas 50 búsquedas de campo. Antes de febrero 2021 -el mes de incorporación de Hernández a la comisión- no existía la búsqueda en campo en Mexicali.

“Encontramos las zonas con mayor potencial de localización por características y por antecedentes, por los cuerpos que se localizan, además de la información proporcionada por elementos de la DSPM, Servicios Periciales y la propia fiscalía aportan información para poner atención a ciertas áreas”, informa.

Esas zonas son la reserva de Cucapá, donde han encontrado unos cuatro cuerpos, la zona del valle -principalmente en las cercanías del aeropuerto, donde han encontrado tres restos, y la Laguna Salada.

“Ahora estamos enfocados a una zona que no se había hecho búsqueda, que es el área de Los Algodones. Ya hemos hecho unas cuatro búsquedas. Falta prospectar y trabajar la zona Sur del Valle”, concluye.

Casi 900 desaparecidos en 4 meses

Denisse Hernández Chacón, titular de la Unidad Especializada de Delitos de Desaparición Forzada de Personas y Desaparición Forzada entre Particulares, informó que del 1 de enero al 25 de abril de este año hay 895 desaparecidos, de quienes se han localizado 456. De ellos, 408 con vida y 48 sin vida.

La unidad tiene presencia en los municipios de Mexicali, Tijuana y Ensenada. En la capital, su valle y San Felipe cuentan con cuatro ministerios públicos, dos auxiliares del ministerio público, un secretario de acuerdos y 12 agentes.

En Tijuana cuentan con cuatro ministerios públicos, dos auxiliares del ministerio público y 15 agentes. En Ensenada tienen un ministerio público, tres auxiliares de ministerio público y 9 agentes. “Estas cifras se han ido aumentando, hay personas haciendo exámenes para ingresar y otros ya los aprobaron y están en espera de su asignación, en los tres municipios”, señaló.

La funcionaria destacó que actualmente tiene en fiscalía los datos de 6 mil perfiles genéticos de personas catalogadas como desconocidas y 2 mil perfiles de familiares, de los cuales no hay resultados positivos al cruzar las bases de datos.

Difícil obtener el perfil genético; necesario un cementerio temporal

Precisó que es un proceso tardado para obtener el ADN, ya que depende de las condiciones en las que se localice el cuerpo, pero que se llegan a hacer hasta tres estudios genéticos en un solo cuerpo, hasta tener un perfil confiable.

Expresó que existe una propuesta federal para tener un banco de perfiles genéticos. Se analiza por el momento el lugar idóneo, pues tendría que incluir un cementerio temporal de restos localizados.

¿Por qué las desapariciones?, no saben

El área de análisis de contexto, para saber por qué desaparecen las personas, actualmente no existe en Baja California dentro de la fiscalía, pero se contempla la contratación de profesionales en Tijuana.

“Esa área de va a conformar en los próximos meses con criminólogos que nos puedan decir las causas generales de las desapariciones. Ya se buscan los perfiles, ya se tiene la autorización y el apoyo por parte del fiscal general para conformar esa área, se están haciendo los exámenes de control y confianza, y para fines de año estaría operando”, remarcó Hernández Chacón.

Enfatizó que las carpetas de desaparición no prescriben; son casos que siempre están activos por parte de la fiscalía y es precisamente la intención fortalecer el área para dar un seguimiento a los casos de muchos años.

Quedan como parte de investigación

«Tras ese periodo le mando una lista al MP y ellos autorizan quién ya puede ir a fosa común. Luego, Semefo realiza una serie de trámites ante diversas instancias para poder hacer la inhumación. No pueden ser cremados porque estos cuerpos están dentro de una investigación”, explicó.

Todos los no identificados van en bolsas y con placas metálicas con información del número de caso y fechas. Semefo se queda con un archivo básico de identificación que son fotografías, huellas, odontología forense y estudios de genética, para una posible y futura identificación.

Si alguien reconoce en las fotos a algún familiar, le podemos decir en qué panteón, en que manzana, en qué gaveta está ubicado. La fiscalía otorga la ubicación y mediante la orden de un juez que permita la exhumación y una funeraria particular debe dar ese servicio, apuntó.

Los colectivos y las búsquedas

El miércoles 11 de mayo se realizó una búsqueda con el colectivo Unidos por Nuestros Desaparecidos en terrenos y propiedades del centro y periferia de la ciudad en Mexicali. En la zona centro las antenas registraron la señal del teléfono de Jhosue Romo Limón, desde el día de su secuestro el 3 de febrero de 2022, hasta el día 12 del mismo mes.

Se le buscó en ocho diferentes locaciones, con 15 integrantes del colectivo, autoridades de fiscalía, de la Comisión local de búsqueda, un canino y policía municipal, sin éxito.

Humberto Meza, coordinador del colectivo dijo que hay unos 40 miembros activos y unos 70 voluntarios. Desde el inicio de 2022 han localizado cuatro restos humanos en los operativos de búsqueda, que desafortunadamente no coinciden con las personas a quienes ellos buscan.

Fotos Dianeth Pérez Arreola

Que haya menos burocratismo, la demanda

Piden una base de datos donde puedan saber la identidad de los desparecidos y el estatus de la investigación, así como también que los datos de los registros telefónicos se den de manera rápida y sin tantos trámites.

Las buscadoras visten una llamativa camiseta con la foto de sus familiares desaparecidos: Edith Cruz porta la foto de Miguel Ángel Areyán Cruz, desaparecido del negocio las Micheladas de la Justo hace casi seis meses.

Cuando este año aparecieron las fosas clandestinas en San Luis Rio Colorado, se encontró con una pesadilla burocrática al querer ir a cerciorarse de que ninguno de los cuerpos encontrados era el de su hijo.

Le dijeron en la Fiscalía que tardarían cuatro meses en darle un oficio para que pudiera presentarse en aquella ciudad y solicitar una comparación de perfiles genéticos. Gracias a la intervención del colectivo de Madres Buscadoras de Sonora, pudo ir y ser atendida en poco tiempo.

Entre terapias y medicamentos, para soportar

También participó Verónica Rivera, madre de José Luis Méndez, desaparecido el 12 de enero de 2020 del fraccionamiento Las Torres. Dejó una niña de 12 años, quien también perdió a su madre debido a la rickettsia, hace ya ocho años.

Verónica dice tomar muchos medicamentos para poder superar la ansiedad y la tristeza que le causa la ausencia de su hijo. También acude a las terapias psicológicas que le facilita la fiscalía.

Las madres buscadoras expresan que los amigos de sus hijos matan el recuerdo del desaparecidoTodos se alejan, nadie lo menciona, y las familias se desintegran al recriminarles a ellas toda la atención en el ausente.

Aquí, en las búsquedas, las madres mantienen vivo el recuerdo de sus desaparecidos. Aquí pueden compartir sus experiencias y sentimientos con otras personas que las entienden mejor que nadie, al sufrir la misma pérdida y vivir la misma desesperación. “¡Hasta encontrarlos!”, gritan antes de marcharse, varilla en mano, a la tarea que ahora da sentido a su existencia.

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