Residentes de la Libertad exigen reubicación de centro de transferencia de basura
Tijuana, 23 de abril. Habitantes de la colonia Libertad acudieron al Palacio Municipal para entregar un oficio en el que solicitan la reubicación del centro de transferencia de residuos ubicado en la avenida Miguel Anzures, al considerar que representa un riesgo para la salud, la seguridad y la calidad de vida de la comunidad.
Los colonos manifestaron su inconformidad mediante pancartas dirigidas al alcalde Ismael Burgueño y a autoridades municipales, en las que exigieron atención urgente a una problemática que, aseguran, ha persistido por generaciones.
Leticia del Carmen Laguana Castillo, vecina de la zona, describió una situación “insostenible” derivada de la operación del sitio. Señaló que la acumulación de basura ha generado la proliferación de fauna nociva, incluyendo cucarachas y ratas de gran tamaño, así como olores fétidos que se intensifican durante la temporada de calor.
Además, advirtió sobre la presencia de enfermedades virales asociadas a la falta de higiene, así como afectaciones económicas a pequeños negocios de alimentos, cuyos clientes se quejan constantemente del mal olor.
En materia de movilidad, los vecinos denunciaron que los camiones recolectores bloquean las calles al hacer filas para descargar residuos, mientras que los tráileres circulan a exceso de velocidad, poniendo en riesgo a peatones. Incluso, relataron que una unidad pesada se hundió en el pavimento.
Por su parte, Arcelia Solano, líder comunitaria, afirmó que al menos cuatro calles, de la 12 a la 15, son las más afectadas por esta situación.
“Estamos solicitando que se retire la transferencia de basura de la colonia. No es posible que tengamos un foco de infección de esta magnitud”, expresó.
La representante vecinal también alertó sobre casos de salud, incluyendo el de un menor que presuntamente fue mordido por una rata, lo que derivó en una enfermedad.
La regidora Sandra Magaña respaldó la demanda ciudadana, subrayando que las condiciones actuales favorecen problemas respiratorios e infecciones, especialmente en épocas de altas temperaturas, cuando los residuos generan gases y olores más intensos.
“Los propios colonos lo dicen: no pueden abrir sus ventanas, no pueden respirar”, enfatizó.


