T-MEC genera incertidumbre, pero también abre oportunidades
Tijuana, 27 de octubre. Debido a las revisiones sobre el T-MEC, el sector automotriz ya ha sufrido repercusiones importantes que derivaron en la caída de exportaciones de vehículos de México a Estados Unidos y en incertidumbre para nuevas inversiones, en tato que el agropecuario y agroindustrial han sido afectados por normas no arancelarias como sanitarias, laborales y de trazabilidad, que pueden impactar en el futuro.
Son los sectores que están sufriendo más impacto por las revisiones sobre el acuerdo comercial, pero en ambos casos existen oportunidades de inversión y estrategias que pueden funcionar en medio de un ambiente de incertidumbre, expusieron expertas del CETYS Universidad.
Durante la segunda sesión bajo el título T-MEC en Clave que impartió el CETYS Universidad para medios de comunicación, se analizaron las industrias que cambiarán después de la revisión del acuerdo comercial, el cual, se consideró «está en mayor riesgo que nunca».
Los sectores más afectados
La directora de la Escuela de Ingeniería de CETYS Universidad en Campus Mexicali, Leticia Sepúlveda Fierro, consideró que «el sector que más impacto ha tenido por las revisiones del T-MEC ha sido sin duda el sector automotriz, este tratado afecta no solo en lo económico, sino el ámbito político y social, tanto en la región de Calibaja como en México y en general».
Según un comunicado de prensa, indicó que además de la barrera arancelaria vigente, la amenaza más importante proviene de los requisitos de integración regional de los automotores. La regla de 75 por ciento de contenido regional plantea importantes retos a la cadena de suministro de esta industria, una de las más importantes para México, expuso.
Por su parte, la coordinadora de la Licenciatura en Negocios Internacionales en CETYS Universidad Campus Mexicali, Leticia Ramírez Rubio, advirtió que los ámbitos agropecuario y agroindustrial son especialmente sensibles para el país, porque involucran los temas de seguridad y soberanía alimentaria. “México exporta productos de alto valor como tequila, cerveza, berries y fresas, pero importa grandes cantidades de maíz, que es un grano clave para el país”.
Las condiciones de acceso a los mercados varían según el producto y el país de destino. Además de los aranceles y los requisitos sanitarios, el cumplimiento laboral constituye un aspecto relevante para los agroexportadores, explicó.
Asimismo, indicó que algunos compradores solicitan auditorías o evaluaciones de responsabilidad social para verificar las condiciones de contratación, seguridad y salud de los trabajadores, así como la prevención del trabajo infantil y forzoso.
Hay riesgos, pero también oportunidades
Sin embargo, en el actual contexto también existen oportunidades para ambos sectores, dijo Sepúlveda Fierro y detalló que en el automotriz hay posibilidad de fortalecer aún más la industria de autopartes con empresas mexicanas, asegurando de esta forma un alto índice de contenido regional.
Esto resulta importante en un contexto de desarrollo de la industria de autos eléctricos, en un momento en que la llegada de fabricantes de terceras regiones se ha visto inhibida por las exigencias del T-MEC, detalló el comunicado.
En tanto, Ramírez Rubio destacó que existen grandes oportunidades en materia de infraestructura postcosecha, almacenamiento y cadena de frío para los productos agropecuarios y agroindustriales, además planteó que la llegada de nuevas regulaciones abre la oportunidad para establecer laboratorios de certificación de cumplimiento, no solo laboral, sino en inocuidad, sanitarios y trazabilidad.
«A pesar de la incertidumbre arancelaria, existen oportunidades para fortalecer la competitividad y diversificar mercados», señaló el comunicado, el cual anotó que las expertas de CETYS Universidad coincidieron en la importancia de privilegiar el diálogo y evitar una escalada de represalias comerciales que pudiera elevar los costos y afectar las cadenas de suministro de América del Norte.




