La Secretaría de Cultura de Tijuana necesita más que un relevo
El pasado jueves 7 de mayo, después del controversial asunto que atravesó la actual organización de la Feria Internacional del Libro Tijuana, así como la renuncia de la ex secretaria de Cultura de Tijuana, Illya Haro, manifesté en redes sociales algunas inquietudes sobre aquello que debería cumplir la nueva persona titular de la dependencia. Entre los señalamientos que expuse, y que a mi parecer fueron los mínimos indispensables para que un funcionario o funcionaria pública pudiera desempeñarse en torno a las artes y la cultura de Tijuana, fueron los siguientes:
- Respeto hacia la comunidad artística de Tijuana, así como de su personal y de la ciudadanía.
- Tener experiencia en cada una de las áreas de las artes: artes visuales/plásticas, literatura, danza, fotografía, teatro, cine, etc.
- En caso de no tener una experiencia directa con alguna de estas áreas, por lo menos consumirla. Ir al teatro, al cine, a exposiciones o presentaciones artísticas diversas.
- Tener interés de colaborar con la comunidad artística.
- Dejar los egos. Tener este puesto no nos hace superiores a los demás.
- Considerar que los espacios que tendrá a su cargo son para todos y todas. No segmentar la oportunidad de exposición.
Además, abriendo el diálogo con la comunidad artística, quienes somos los primeros afectados por las acciones (buenas o malas) de los funcionarios de la cultura; artistas, gestores y promotores culturales de la ciudad manifestaron algunos puntos que el o la nueva titular debe mantener durante los últimos meses de mandato de la actual administración. Compartieron lo siguiente:
Claudia Moreno comentó: “Además de la sensibilidad cultural, considero fundamental que exista conocimiento o experiencia previa en gestión pública. No se trata necesariamente de que la persona ocupe actualmente un cargo gubernamental, sino de que comprenda el funcionamiento interno de las instituciones culturales: sus procesos administrativos, normativas y tiempos presupuestales. Ese conocimiento brinda mayores certezas para gestionar con eficiencia en beneficio de artistas y ciudadanía”.
Una ciudadana tijuanense añadió: “Es importante que quien encabece la Secretaría mantenga contacto constante con la comunidad y no permanezca únicamente dentro de una oficina”.
El artista visual Eddy Lizarraga señaló: “Es válido abrir el debate sobre el perfil que debe asumir la Secretaría de Cultura; sin embargo, también es importante reconocer que, a nivel nacional, la cultura ha atravesado un periodo de debilitamiento en apoyos, programas e instituciones, situación que inevitablemente repercute en estados y municipios. Por ello, más allá de nombres o afinidades políticas, resulta urgente que el cargo sea ocupado por un perfil técnico, con auténtica sensibilidad cultural y capacidad de gestión, y no como una cuota o espacio político. La cultura no puede seguir dependiendo de decisiones improvisadas ni de cambios sin continuidad. Sin estructura ni una visión de largo plazo, las consecuencias terminan recayendo siempre sobre la comunidad artística”.
Por su parte, Armando González de la Fuente mencionó: “Se requiere trabajo de campo, presencia activa en las colonias, amabilidad, sencillez y buen trato. También es indispensable fortalecer el trabajo interinstitucional, la gestión de recursos, las relaciones públicas y la capacidad de identificar oportunidades para convertirlas en acciones concretas”.
Finalmente, Ximena Jasso agregó: “El perfil ideal debe contar con trayectoria en gestión cultural, una visión humanista y social, experiencia en el diseño de políticas públicas, rendición de cuentas, manejo de presupuestos, capacidad de escucha, comunicación asertiva y una comprensión de la cultura como motor de transformación social”.
Después de la crisis reciente en la Secretaría de Cultura de Tijuana, el nuevo nombramiento de Yadira Gutiérrez como titular de la dependencia representa una oportunidad para reconstruir la confianza entre instituciones y comunidad artística. Sin embargo, esa confianza no se obtendrá únicamente con discursos o cambios administrativos, sino con trabajo cercano, sensibilidad cultural y una visión pública que entienda a la cultura como una necesidad social y no como un espacio de improvisación política.
*Artista visual, diseñador gráfico y gestor cultural radicado en Tijuana, Baja California. Ha publicado en revistas impresas y digitales, catálogos y antologías de México, España, EE. UU. y Venezuela. Ha colaborado en proyectos editoriales, escenográficos y escultóricos. Ha expuesto su obra visual en México, Estados Unidos y Argentina. Es locutor de Pulso VMI y Artitudes, Expresiones Diversas en UABC Radio, así como cofundador de Border Collage.




