Por ejemplo, temo que, como en el caso de los propósitos-de-año-nuevo; el gobierno mexicano sea capaz de todo para defender rabiosamente su narrativa de éxito en el poder, excepto ejercerlo de manera efectiva y responsable con esfuerzos sistemáticos y constantes.
Esto lleva a que las autoridades corrompan los concursos de oposición para contratar a sus propios egresados. Pero esto sólo reproduce la mediocridad en un ciclo sin fin.
Estaba comiéndome un taco tranquilamente frente a una escuela y unas mamás estaban chismeando sobre Mamá Cuervo. Según escuché su Juliancito era una fichita. Le quita el sándwich a un compañero para dárselo a la niña que le gusta. Extorsiona a otros compañeros para comprarle a la maestra regalos. Siempre que lo acusan, o miente […]
Para evitar la enorme dificultad de gobernar procesando cantidades significativas de información divergente que debe ser debatida públicamente, los gobernantes pillos pueden recurrir al reduccionismo
Sin suficiente personal capacitado y profesional, ganarle terreno a la impunidad y la violencia es imposible, por más que se someta a voto popular hasta al conserje
Desafortunadamente hay veces en la vida en que las personas tienen que afrontar responsabilidades injustas, como cuando te toca salvar a alguien porque eres la única persona que puede hacerlo. Parece que en la situación en la que estamos: con la oposición destruida, a los morenistas les toca salvarnos a todos
¿Es Morena o el Obradorismo otro caso más de gatopardismo? Juzgue la o el lector. Pero tenga en cuenta que, tristemente, tampoco se puede hacer mucho por las personas que han caído en el embrujo del gatopardo sin ofender su inteligencia y su autonomía
Sobre los límites éticos al quien, seguramente son relevantes los rasgos de la autoridad democrática
Visto así el pánico sobre Trump no es realmente porque vayamos a perder soberanía, sino que nuestros políticos temen perder su poder ilegítimo frente a un ogro más fuerte, experimentado, calculador y perverso
La política de la identidad es poderosa en la izquierda para defender los intereses de minorías como las raciales y las sexogenericas. Pero puede ser extraordinariamente nociva cuando intenta subsumir a la política en su conjunto, como ha mostrado el horror de los movimientos nacionalistas y fascistas del siglo XX













