Grupos criminales usan BC para traficar armas desde EU
Tijuana, 30 de julio. Las armas que se trafican de Estados Unidos y pasan por Baja California van a Durango y Sinaloa, en el contexto de violencia que se registra en esta última entidad por la pugna de grupos criminales, afirmó el titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), Laureano Carrillo Rodríguez, quien dio detalles del diagnóstico sobre contrabando de armamento.
Informó que la introducción de piezas desarmadas o “contrabando hormiga” es una de las principales modalidades utilizadas por grupos criminales para meter armamento al país por lugares poco vigilados “como el cerro Cuchumá, en Tecate”, reveló Carrillo Rodríguez, quien además admitió que el tráfico por las aduanas no sería posible sin la participación de funcionarios públicos en México.
En la conferencia de la gobernadora Marina del Pilar Avila Olmeda, Carrillo Rodríguez dio a conocer algunos resultados del diagnóstico de tráfico de armamento, en el que se identificó que, por su ubicación fronteriza, Baja California es punto estratégico para el contrabando, el cual es trasladado de Oregón a California -ambos en Estados Unidos-, pero su destino final ya en México está en entidades como Sinaloa y Durango.
Asimismo, se detectó que las armas introducidas a Sonora provienen de los estados de Utah y Arizona, en Estados Unidos, en tanto que las que llegan a Ciudad Juárez, Chihuahua, son traficadas desde Colorado. Desde Texas se envían a Piedras Negras y Nuevo Laredo, en Coahuila y Tamaulipas, y de Alabama y Florida se mandan a Matamoros, Ciudad Miguel Alemán, Reynosa y Ciudad Victoria, Tamaulipas, para distribuirse en varias entidades de México.
Consideró que la lucha entre grupos criminales que se registra actualmente en Sinaloa es un factor que incrementa la necesidad de armamento y por lo tanto aumenta el contrabando.
Una frontera muy porosa
Además del contrabando hormiga, la modalidad más usada por los grupos criminales para cruzar las piezas a México, reensamblarlas y entregarlas a los cárteles, para trasladar mayor volumen de armamento también utilizan colaboradores de ambos lados de la frontera con residencia legal en Estados Unidos.
Carrillo Rodríguez aseguró que desde el año pasado se lanzó una estrategia en la que se aumentó el personal en las calles y el trabajo de inteligencia para combatir el tráfico a México por las seis garitas de Baja California -San Ysidro y Otay en Tijuana, Tecate, las dos de Mexicali y una en el poblado Algodones, en el Valle-, pues cada arma artefacto que se retira no sólo significa una o más vidas salvadas, sino reducir capacidad operativa a los delincuentes.
Sobre el tráfico por las aduanas, admitió que no sería posible sin la participación de personal mexicano: “no se puede entender que ese delito tenga éxito si no hay alguna colusión de alguna autoridad”. Aseguró que esto se ha revisado en las mesas de la paz para tomar medidas.
Pero no todas las armas se introducen por las aduanas: “tenemos una frontera muy porosa, significa que no precisamente tiene que pasar por una aduana en un vehículo cargado; en ocasiones también mediante tráfico hormiga por lugares donde no hay una vigilancia muy efectiva y que es básicamente entre Tijuana y Tecate, como el cerro Cuchumá, además de la frontera entre Tecate y Mexicali”.
Trabajo coordinado
Se trabaja en coordinación con autoridades estadunidenses -la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos, a través del Consulado en Tijuana, y el embajador Ronald Johnson-, con las que hay un intercambio constante de información, que ha dado como resultado conocer la ruta de los armamentos, explicó el secretario de Seguridad estatal
Informó que en Baja California, durante la presente administración -que inició en noviembre de 2021- se han cometido 6 mil 349 delitos, la mayoría por portación de armas de fuego, de las cuales 75 por ciento son de fabricación estadounidense. Destacó que esta entidad está por encima de Jalisco, Sonora, Guanajuato, Tamaulipas, Nuevo León, Sinaloa, Chihuahua, Michoacán y Estado de México.
Como resultado de las acciones contra el tráfico, en la administración de Avila Olmeda se han decomisado 8 mil 28 armas, de las cuales 47 por ciento corresponden a Tijuana, 28 por ciento a Mexicali, 12 por ciento a Tecate, 9 por ciento a Ensenada, 2 por ciento a Rosarito y el resto entre San Quintín y San Felipe.
Uno de los decomisos más relevantes se registró en octubre de 2022 en dos domicilios de Playas de Tijuana, donde se ensamblaban armas introducidas como contrabando hormiga. Se encontraron 25 cañones con receptor superior, 10 juegos de mecanismos internos, dos tubos de regreso de gases, entre otras piezas.
El secretario de Seguridad explicó que en lo que va del año se han decomisado mil 150, de las cuales destaca un operativo en el que se encontraron 55 armas largas que tenían como destino final el estado de Sinaloa. Detalló que desde el inicio de la presente administración los aseguramientos han ido a la alza. Puso como ejemplo que durante todo el año pasado se aseguraron mil 512 armas.
Por su parte, la gobernadora sostuvo: “en Baja California no protegemos a ningún grupo criminal, aquí se investiga, se detiene y se actúa contra quienes trafiquen armas o las utilicen para generar violencia, pertenezca al grupo que pertenezca”.
Destacó que como resultado durante su administración se ha logrado el aseguramiento de ocho mil armas de fuego, 8 mil 899 cargadores y 252 mil cartuchos.
Además, como parte de la estrategia federal “Sí al desarme, sí a la paz”, entre 2025 y lo que va de este año se han recibido y destruido 532 armas de fuego, de las cuales 206 eran cortas y el resto, largas. Las piezas fueron entregadas por personas, entre quienes sin ninguna investigación se distribuyeron 6 millones 150 mil pesos como estímulos, dijo la mandataria.




