Joven pide revocar libertad concedida a sujeto que lo intentó matar
Tijuana, 22 de junio. Acompañado de amigos y familiares, Alejandro Ramírez encabezó este lunes una protesta afuera de los juzgados penales y laborales para solicitar una revisión de las medidas cautelares impuestas a Máximo “N”, quien intentó matarlo en 2024.
Máximo “N” se desempeñaba como jefe de línea en el lugar de trabajo de Alejandro, quien ahí entabló amistad con su compañera Olivia Torres, una joven que sostuvo una relación sentimental con el acusado, a quien dejó debido a que descubrió que le era infiel.
No aceptando el fin de la relación, Máximo “N” comenzó a acosar a Olivia e incluso intentó secuestrarla. Gracias a su cercanía con algunos supervisores de la empresa en la que trabajaban, tuvo acceso a las cámaras de seguridad y mantuvo vigilados a la joven y a Alejandro, a quien dirigió sus celos, pues creía que era la nueva pareja de ella.
El 5 de septiembre de 2024, Alejandro salió de su casa en el fraccionamiento Natura alrededor de las 5 de la mañana para dirigirse a su trabajo. Al sitio llegó Máximo “N” acompañado de un segundo sujeto y entre los dos tiraron al piso al joven, a quien golpearon en repetidas ocasiones.
Después, Máximo “N” lo apuñaló varias veces y finalmente los dos agresores le dispararon a la víctima, quien fingió estar muerto para detener el ataque.
Una vez que los agresores se retiraron, Alejandro fue a la casa de Olivia, quien vivía en el mismo fraccionamiento, y le pidió ayuda. La mujer ya había escuchado los disparos y estuvo revisando las cámaras de seguridad de su domicilio, mismas que mostraron las caras de los culpables.
Después de acompañar a Alejandro al hospital, Olivia acudió a interponer una denuncia en la Fiscalía General del Estado (FGE), instancia a la que también entregó las grabaciones del ataque, así como mensajes y audios amenazantes que anteriormente le había enviado su expareja.

El 15 de enero de 2025 se celebró la audiencia inicial luego de que se cumplimentara la orden de aprehensión en contra de Máximo “N” y cinco días después se le dictó prisión preventiva. Sin embargo, el acusado interpuso varios amparos, la mayoría de los cuales fueron concedidos y logró que el juez Sergio Horta Espinoza le permitiera seguir el proceso en libertad, usando un brazalete electrónico, mismo que nunca le han entregado.
Mientras tanto, Alejandro pasó casi cinco meses recuperándose y todavía sufre secuelas físicas y psicológicas, las cuales se agravan por el constante temor que sufre, pues, aunque el juez ordenó a su agresor que no se le acercara ni intentara contactarlo, personas lo han visto cerca de su casa y trabajo y le ha enviado solicitudes de amistad mediante perfiles falsos en redes sociales.
“Posiblemente hubo un acuerdo entre él y el juez que le dio la libertad”, especuló Alejandro, quien expresó que no sólo teme por su seguridad, también por la de su hijo pequeño.
Comentó que varias veces pidió al Poder Judicial una revisión a su caso, pero no le dieron entrada a su trámite hasta que decidió compartir su caso en los medios de comunicación y redes sociales. Fue entonces que este lunes se convocó a Máximo y a él para revisar si es viable la revocación de la libertad otorgada.
“Yo quisiera que hicieran bien su trabajo, ya que todos corremos peligro con el tipo de personas como él, que ande libre en la calle como si nada”, expresó.
Durante la manifestación también estuvo presente la propia Olivia, quien dijo que ella también denunció a Máximo “N” por violencia familiar, pero la autoridad judicial únicamente ordenó que el agresor tomara terapia psicológica. Aunque han solicitado una nueva audiencia, ésta no llegará sino hasta el 2027.
Indicó que el acoso de su expareja continúa, ya sea a través de llamadas en las que se amenaza la vida de ella y sus hijas o por mensajes de la familia de él, que ha intentado reunirse con ella sin motivos claros.




