Marco Rubio le entra a la carrera sucesoria y la Casa Blanca prueba un nuevo heredero para el trumpismo
La escena duró menos de una hora, pero en Washington bastó para encender apuestas rumbo a 2028. El martes, Marco Rubio ocupó temporalmente el podio de la sala de prensa de la Casa Blanca en sustitución de Karoline Leavitt, actualmente de baja por maternidad, y convirtió una comparecencia rutinaria en un ensayo político de alto voltaje.
Rubio respondió preguntas sobre Irán, el estrecho de Ormuz, el aumento de la gasolina y la presión contra Cuba con un tono más relajado y articulado que el de otros integrantes del círculo trumpista. Incluso bromeó, citó letras de rap y respondió en español. El contraste fue inevitable: mientras figuras como Pete Hegseth suelen optar por la confrontación frontal con la prensa, Rubio apareció como el operador disciplinado capaz de vender una línea dura sin perder compostura.
El episodio reactivó la disputa soterrada por la sucesión del trumpismo. Mientras el vicepresidente JD Vance hacía escala política en Iowa —territorio clásico de precampaña presidencial—, en redes sociales comenzó a circular #Rubio2028. No es casualidad. En un Partido Republicano donde abundan los perfiles incendiarios, Rubio intenta venderse como algo más útil: un halcón con modales de estadista.
Por otro lado, un “paseíllo” por la prensa estadounidense muestra cómo Rubio comienza a perfilarse como un posible heredero del trumpismo rumbo a 2028. Medios conservadores destacan su capacidad para comunicar crisis internacionales con más disciplina y menos estridencia que otros funcionarios de Trump.
La narrativa es clara: Rubio representa experiencia, control y solvencia mediática, mientras Vance encarna confrontación ideológica. En Washington ya no discuten si Rubio competirá; discuten qué tan fuerte puede llegar a ser.
Hoy, Trump lo exhibe como uno de sus comunicadores más eficaces; sobre todo cuando la guerra, la televisión y las encuestas empiezan a mezclarse en el mismo escenario.
PIEZAS SUELTAS
Trump choca con León XIV: el Vaticano responde sin titubeos
Donald Trump volvió a convertir la política internacional en un pleito personal y esta vez se topó con una respuesta directa desde el Vaticano. El presidente estadounidense acusó al papa León XIV de “poner en peligro a los católicos” y hasta insinuó que el pontífice simpatiza con que Irán tenga armas nucleares. La respuesta papal fue breve, pero demoledora: “Si alguien quiere criticarme por proclamar el Evangelio, que lo haga con la verdad”.
Más allá del choque verbal, el episodio exhibe una tensión de fondo entre la Casa Blanca y la diplomacia vaticana. Trump intenta arrastrar al Papa al terreno de la polarización política estadounidense justo antes de la visita de Marco Rubio a Roma para enfriar la relación bilateral. Pero León XIV eligió otro camino: recordar que la Iglesia lleva décadas condenando las armas nucleares, venga la amenaza de Irán, Rusia o Washington.
El mensaje papal no fue político; fue doctrinal. Y ahí está el problema para Trump: en esta partida quiso fabricar un enemigo ideológico y terminó corrigiéndolo el propio Vaticano, con una frase que sonó más a desmentido moral que a disputa diplomática.
La guerra del petróleo le está haciendo campaña gratis a la energía solar
Mientras Donald Trump apuesta por más petróleo, más gas y más presión militar sobre Irán, el mercado energético parece estar enviando el mensaje contrario: cada crisis petrolera acelera la transición hacia las renovables. El cierre de facto del estrecho de Ormuz —por donde circula una quinta parte del petróleo mundial— volvió a exhibir la fragilidad geopolítica de los combustibles fósiles.
Ahí aparece la “inmensa ironía” señalada por Simon Stiell -quien encabeza la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC), el organismo de la ONU encargado de coordinar las negociaciones climáticas global-: los líderes que intentan mantener vivo el viejo negocio petrolero están empujando, sin querer, el auge de la energía solar y eólica. Y ahora ya no se trata solo de discurso ambientalista. La Agencia Internacional de Energías Renovables sostiene que, con baterías más baratas, las renovables pueden ofrecer energía constante y más económica que el gas o el carbón.
China ya entendió la jugada: exporta paneles solares a niveles récord mientras Washington sigue atrapado defendiendo el siglo XX energético.
Crucero del miedo: hantavirus, aislamiento y una alerta sanitaria global en altamar
Lo que comenzó como un exclusivo viaje de expedición por algunos de los puntos más remotos del Atlántico Sur terminó convertido en una pesadilla sanitaria internacional. Un crucero de lujo con cerca de 150 personas quedó varado tras registrarse un brote mortal de hantavirus que dejó tres fallecidos y varios enfermos graves, según despachos de Reuters y reportes de la Organización Mundial de la Salud. Ahora se informa que zarpará hacia Islas Canarias, España.
El dato que encendió las alarmas no fue solo la muerte de pasajeros, sino la confirmación de autoridades sanitarias de Sudáfrica sobre una cepa capaz —en casos excepcionales— de transmitirse entre humanos. El barco había visitado lugares extremadamente aislados, incluida Tristan da Cunha, una de las islas habitadas más remotas del planeta.
El episodio exhibe una fragilidad incómoda: en plena era postpandemia, un virus asociado históricamente con roedores volvió a paralizar un crucero entero y a poner en jaque protocolos internacionales de contención. La industria turística vende aventura extrema; el problema empieza cuando el aislamiento geográfico también se convierte en aislamiento médico.




