El último lector | 44 perlas de Bauman
“Del agua estancada espera veneno”.
William Blake
Zygmunt Bauman fue un tipo bastante interesante.
Como buzo de la sociología, la contemporaneidad fue su mar.
A él le debemos el término “Mundo líquido”, basado en un panorama cambiante, porque, como todos los líquidos, “no se mantiene inmóvil ni conserva mucho tiempo su forma”.
La maldición zen del hombre: no quedarse quieto.
En estas sus cartas de navegación, Bauman nos ofrece el inestimable recurso para distinguir lo importante de lo insubstancial.
La velocidad alucinante con que todos los seres se desvanecen y caen en el olvido, antes de madurar y envejecer adecuadamente, legar su sabiduría y marcar nuevas rutas trascendentes para la humanidad, está siendo parte de la nostalgia crítica del siglo XXI.
Estas “44 cartas desde el mundo líquido”, que publica Paidós, en su colección Estado y Sociedad, son un delicioso trago de agua fresca en el pan duro de nuestro desierto social.
44 cartas que le pidieron que escribiera cada dos semanas en el periódico La Repubblica delle Donne, entre 2008 y 2009. Y 44, debido a que el romántico poeta revolucionario Adam Mickiewicz (Polonia, 1798-1855) evocó la figura literaria del representante de la libertad en la Tierra, que se llamaba Cuarenta y Cuatro, y es por ese significado que Bauman eligió dicho número.
Así recorre sus puntos habituales de reflexión: el consumismo, la desigualdad, la crisis, o figuras como Albert Camus y Antonio Gramsci, pero va mucho más allá; con las viejas novedades como Twitter (ahora “X”), la gripe porcina (evolucionada en pandemia), la contracultura, el terrorismo o el cambio en el concepto de la privacidad.
El sociólogo, a sus 91 años, poco antes de morir, y con una lucidez frenética, nos dice al respecto de los movimientos como el de los Indignados: “Si la emoción es apta para destruir resulta especialmente inepta para construir nada. Las gentes de cualquier clase y condición se reúnen en las plazas y gritan los mismos eslóganes. Todos están de acuerdo en lo que rechazan, pero se recibirían cien respuestas diferentes si se les interrogara por lo que realmente desean”.
En sus 44 entradas reflexiona también sobre la soledad, el sexo, la paternidad, la salud, la educación, el futuro, la maldad o el legado de Barack Obama, entre muchos otros temas.
A través de sus 44 perlas de sociología, el pensador polaco, creador del concepto de la modernidad líquida, describe un mundo que ha cambiado profundamente desde la caída del muro de Berlín en pro del capitalismo hasta la inacabable crisis económica actual.
Zygmunt Bauman, nació en Polonia el año de 1925 y murió el 9 de enero de 2017; fue Catedrático Emérito de Sociología de la Universidad de Varsovia. Su carrera académica lo llevó a ejercer la docencia en las universidades de Leeds, Tel Aviv, The London School of Economics y Australia, entre otras.
Su labor de sociólogo ha reivindicado desde sus inicios, en los años 70, un papel menos descriptivo y más reflexivo para esta parte del pensamiento social. Sus aportaciones a la conceptualización de la posmodernidad han sido plasmadas en diversos ensayos que le han valido el reconocimiento internacional. Bauman ha sido galardonado con el European Amalfi Prize for Sociology and Social Science en 1992 y el Theodor W. Adorno Award en 1998.
Poco tiempo atrás, se inauguró el Bauman Institute de Leeds en honor del sociólogo: un centro internacional de estudios dedicado a analizar los cambios de nuestra sociedad. Y no olvidemos que, en el 2010, no sin cierto fragor de justicia, le fue concedido el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades, junto con Alain Touraine, fallecido en junio de este año.
Acababa de publicar una serie de libros importantes para la asignatura de la vida y la sociedad, pero desde su lectura me gusta recomendar El retorno del péndulo, diálogo con el psicoanalista y escritor Gustavo Dessal, colaborador de los tiempos buenos del suplemento cultural Palabra.
raelart@hotmail.com