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Fidel Castro hizo de lo impensable algo posible

Por: Ana Mónica Rodríguez / La Jornada

La relación fraterna entre México y Cuba viene de lejos y se asienta en hombres y mujeres que lucharon en su momento por la independencia de sus respectivos pueblos, expresó el cineasta Joaquín Guzmán Luna, tras el homenaje-velada al comandante en jefe Fidel Castro Ruz, en la embajada de la República de Cuba, en el contexto del séptimo aniversario del fallecimiento del revolucionario, que se conmemoró ayer.

Con los himnos nacionales de ambos países, música y la exposición Los inicios de la Revolución Cubana 1954- 1956, este viernes se desarrolló el tributo a Castro Ruz, encabezado por el embajador Marcos Rodríguez Costa, legisladores, diplomáticos y amigos del comandante fallecido, así como la familia Vanegas Arroyo, la cual acogió a los expedicionarios del buque Granma durante su estancia en México.

Nos reunimos para recordar a Fidel, esta vez en el séptimo aniversario de su partida. Estamos aquí los que lo queremos y seguimos sus enseñanzas y cuidamos su legado, expresó.

Agregó: Me permito compartir brevemente algunas reflexiones. Fidel nos enseñó a partir de lo imposible y lo impensable para convertirlo en posibilidades, mediante la práctica consciente y organizada, así como el pensamiento crítico para conducir esas posibilidades y enfrentar situaciones futuras.

Fidel, sostuvo, nunca se quedó conviviendo con la derrota, sino que peleó sin cesar contra ella. Más adelante enfatizó “‘la comunicación siempre con cada ser humano y las masas en lo cotidiano y en lo trascendente. Una de las dimensiones fundamentales de su grandeza y rasgo básico de su liderazgo es luchar por el poder para el pueblo y conquistarlo; mantener, defender y expandir ese poder del pueblo que es instrumento fundamental para los cambios humanos y sociales”.

Puntualizó: Fidel dijo siempre enseñar y aprender al mismo tiempo con los compañeros, con la gente del pueblo, con la que se comparte y cuando sea posible con todo el pueblo. Siempre fue un educador; consideró que la instrucción es elemento fundamental para que el ser humano se levante por encima de sus necesidades más inmediatas y se vuelva capaz de actuar con propósitos cada vez más elevados y arriesgar motivaciones y valores correspondientes.

Su historia, enfatizó, “se sigue escribiendo y llevará años recopilarla; mientras, estamos obligados ante él y nuestro pueblo a seguir en la lucha, en el lugar en que nos ha puesto la revolución. Por eso, hoy en México lo recordamos y todos los que lo queremos, cubanos y mexicanos hermanados gritando con el pecho apretado ¡Viva Fidel! Aquí nos tienes, luchando como nos enseñaste y como tú viviste de ‘Patria o Muerte. Venceremos’”.

Serie de documentales

Desde hace tres décadas, el cinerrealizador Joaquín Guzmán Luna ha registrado la revolución cubana en ocho documentales y este viernes presentó el más reciente largometraje titulado México y Cuba: una historia fraterna de delicada honestidad.

Durante la velada también resonó una frase que se escucha en el audiovisual: “Revolución que canta… triunfa”, en el cual el cineasta integró testimonios de historiadores, políticos, el pueblo cubano y artistas como Silvio Rodríguez, quienes expresan su saber y sentir.

Para el estreno del filme, Guzmán Luna hizo una versión de 48 minutos. El original es de casi dos horas y podrá ser visto en su totalidad el 4 de diciembre a las 19 horas en la sala 7 de la Cineteca Nacional.

Con producción y audio de Lourdes Rueda Vergara, la cinta aborda la relación entre ambos países desde que empezó a trazarse, que tras la visita del presidente Andrés Manuel López Obrador a la isla tomó un nivel relevante. La música es un elemento fundamental en los trabajos del director; en éste, el tema es El necio, que Silvio Rodríguez dedicó al jefe revolucionario en dos ocasiones, en su pasada visita a territorio mexicano, que se escuchó tanto en el Zócalo capitalino como en el Auditorio Nacional.

Para la cinta dijo, “visitamos Cuba en dos ocasiones. Entrevistamos a muchas personas como historiadores y gente común. Además, fuimos necios y charlamos con Silvio Rodríguez, quien nos contó por qué la dedicatoria de El necio; también aparece Amaury Pérez, y hay una que otra sorpresa”.

Puntualizó: “Aspiro a que el documental llegue al corazón porque está muy presente la música en este intercambio; hay hasta danzones y también un testimonio que dice: ‘el arte no tiene fronteras, sino que desbloquea cualquier intento de sumisión y de índole económica porque no pide permiso, sino que se mete de forma directa’”.

El recorrido del documental –coproducción con Canal 14– incluye una exhibición en el Festival de Cine de La Habana y en otros encuentros aún por confirmar, dijo Guzmán Luna, quien adelantó, que el siguiente trabajo sería en torno a los últimos tres años de Castro; cómo los vivió, cómo era su vida cotidiana y qué pasaba con él.

También relató que fue imprescindible mencionar a la familia Vanegas Arroyo, “quien en México acogió a los guerrilleros, como a Fidel Castro o al Che Guevara, quienes vivieron en una casa ubicada de la colonia Guerrero. Ahora está la tercera generación, y nos dieron un testimonio bellísimo de qué pasaba con ellos cuando estuvieron ahí”.

En ese lugar y en aquella época tenían la imprenta más importante de su tipo donde, además de obra de José Guadalupe Posada, se imprimió el primer manifiesto que Castro lanzó a Cuba para declarar que había que hacer una revolución.

Guzmán y Rueda han hecho mancuerna de trabajo en los documentales dedicados a la isla. Además del presentado en la embajada, se cuentan Cuba, una esperanza que no debe morir; ¡Hasta la victoria siempre, Comandante!; CIREN: espacio donde la ciencia y el amor se encuentran; El crimen de ser dignos: Cinco historias de amor; Gerardo y Adriana: un amor que lucha, que resiste… que vive; La Colmenita: Constructores de esperanzas y sueños, así como Despertar y humanidad en acción: la brigada Henry Reeve.

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