Jaime Bonilla se deslinda del asesinato de Lourdes Maldonado
Tijuana, 24 de enero.- El ex gobernador de Baja California Jaime Bonilla Valdez rechazó cualquier vinculación con el asesinato de la periodista Lourdes Maldonado López.
“Lamento mucho lo que le pasó a la periodista y estamos completamente ajenos a cualquier situación que pasó con ella y yo estoy seguro de que esto se va a esclarecer pronto y ahí se van a poner la situación en calma”, expresó en entrevista con el periodista Joaquín López Dóriga.
Dijo que en caso de ser citado por la FGE acudiría: “absolutamente, yo estoy en mi oficina todos los días… el día que me citen yo inmediatamente acudiré, si me si me cita, o sea no hay ningún problema por eso”.
Sobre las declaraciones de Lourdes Maldonado en marzo de 2019 ante el presidente Andrés Manuel López Obrador, a quien dijo que temía por su vida y pidió su intervención para que se resolviera un conflicto laboral con una empresa de Bonilla, el ex mandatario aseguró que nunca hubo alguna amenaza.
“No sé porque se atrevió a hacer eso, porque nunca hubo una amenaza, ni siquiera una discusión con ella. Tal vez sintió que de esa manera se protegía si alguien le hacía algo, pero no, porque nunca ha habido señalamientos de una amenaza ni de mi empresa, ni de mis colaboradores con ella. Estamos todos muy dolidos de esta situación”.
El día que me citen yo inmediatamente acudiré
Dijo que en caso de ser citado por la FGE acudiría a los llamados de la autoridad, “absolutamente yo estoy en mi oficina todos los días, el día que me citen yo inmediatamente acudiré, sí me si me cita, o sea no hay ningún problema por eso”.
El ex mandatario dijo que se tuvo un conflicto con la empresa de su propiedad, la televisora PSN, pero no existió una ‘fricción’ personal con Maldonado López.
“Una cosa era el conflicto con la empresa y otra la relación con el dueño de la empresa. Ella estaba demandando a la empresa y el laudo fue en contra de la empresa, pero nunca hubo ni la más mínima fricción con ella, para nada”.
Detalló que se trató de una demanda laboral que Maldonado López mantenía desde hace varios años, y aseguró que fue colaboradora de PSN y no una empleada, pues compraba tiempo aire de radio y televisión.
Tenía muchos años que no la trataba
“La conocía, digo no era cercano porque ella era colaboradora en algún tiempo de mi empresa, pero tenía muchos años que no la trataba. En una ocasión fue a visitarme cuando yo era gobernador, sobre varios temas que tenía ella, pero siempre hubo buena relación”, expresó.
Bonilla Valdez envió condolencias a la familia de la periodista y lamentó que se registrara su asesinato y el del fotoperiodista Margarito Martínez Esquivel, ocurridos en el lapso de una semana, por lo que dijo que confía que la Fiscalía General del Estado (FGE) esclarezca los homicidios.
“Lo siento mucho, estamos muy dolidos todos; es una es una situación aquí en Tijuana muy difícil. La última semana ha habido dos periodistas asesinados. Yo fui gobernador por dos años -como tú sabes- y yo no recuerdo haber tenido ningún incidente de este equipo con los periodistas, siempre se les se les cuidó, pero en una semana, dos, pues con uno es demasiado”.
La mentira dura mientras la verdad llega
En entrevista con Azucena Uresti, de Milenio, el ex mandatario aseguró que «la mentira dura mientras que la verdad llega. Estoy tranquilo, yo sé perfectamente que la Fiscalía va a resolver esto y creo que lo va a resolver rápido. Ellos tienen todas las herramientas para sacar adelante la investigación… yo creo que ellos saben más de lo que están diciendo ahorita».
Reiteró que nunca hubo amenazas contra Maldonado y que no fue empleada de su empresa -PSN-, sino colaboradora y durante mucho tiempo, por sus actividades políticas y en la función pública en la diputación y posteriormente, la fundación del partido Morena, en la presidencia del partido y luego el Senado, el delegado único del gobierno federal y luego gobernador.
«Entonces en ese tiempo yo anduve muy alejado de la empresa y sus actividades y fue cuando ese juicio se estuvo ventilando. Ella sentía que esa era la manera en que iba a tener resultados, poniendo presión positiva, pero en realidad ella -y debo decirte que este juicio no está concluido-, porque hay un amparo todavía. Ella tiene un laudo preliminar. Nunca hemos nosotros negado pagarle sin ganar el laudo, pero es un laudo preliminar que todavía existe un amparo por resolverse».
-¿Y que va a pasar con ello gobernador? Porque pues ella ya está muerta.
«Nosotros, bueno… están los deudos, su familia, que de ganar ese juicio pues se les va a dar a ellos lo que la ley marque. Pero regresando a tu pregunta, nunca ha habido una amenaza, nunca la hubo. Si de ella salía decir eso, pues nunca vas a encontrar ni de mis empleados, ni de mis representantes y menos mía, una amenaza hacia su persona».
¿La vio en alguna ocasión, Jaime?
Si, la vi cuando yo andaba de gobernador. Ella fue a visitarme a unas empresas, fue muy amena la plática estuvo ahí no sé, cuando menos 40 minutos. Ella traía un problema de unos impuestos, en ese entonces no me acuerdo qué detalles. El tema laboral de hecho ni se tocó en ese momento porque estaba en proceso de juicio. Yo siempre le dije que si ganaba, se le pagaba. Si la ley decía que tenía ella la razón, sí le iba a pagar. Y eso fue lo que nosotros le dijimos al gobierno federal».
-Jaime Bonilla no tendría ninguna razón para planear un crimen como este…
«Claro que no, por un juicio laboral… este… es absolutamente… no tenemos nada… yo estaba oyendo la entrevista que estabas haciéndole al fiscal, yo creo que el fiscal sabe más de lo que está diciendo. Por alguna razón, por no entorpecer las investigaciones, pero ellos saben perfectamente para donde apunta».
-¿Tiene alguna idea Jaime que nos pueda ayudar a darnos mayor certeza?
«No, no tengo, pero por sus explicaciones siento yo que él sabe más de este tema y yo creo que por el procedimiento de la investigación no la quiere entorpecer, pero yo tengo fe en que el fiscal va a dar resultados en los próximos días».
-¿Manos limpias, Jaime Bonilla?
«Absolutamente».
-¿Qué sensación le invadió cuando supo del asesinato de esta mujer, con quien había mantenido una disputa laboral, qué pensó, cuál fue su primer pensamiento, qué se siente?
«Pues mira, como cualquier persona que le hace este tipo de asesinato, te duele, no nada más por el hecho de que sea periodista, es un ser humano, y pues duele. Duele particularmente porque en los dos años que yo fui gobernador, no hubo ni un periodista agredido y menos ultimado. Yo se que la fiscalía tiene las herramientas para llegar rápido a esto. Creo que tiene toda la información. Entonces, consternado; obviamente me dolió mucho porque aunque yo no la conocía muy bien a ella, no la traté mucho tiempo, pues es un ser humano y yo creo que arrebatarle la vida a una persona en la manera en que fue, este… pues fue una desgracia».