Sánchez llama a defender el multilateralismo y la legalidad internacional
4 de noviembre.- La trigésima Cumbre Iberoamericana (CI) fue inaugurada en el Teatro Real Madrid, en una ceremonia presidida por los reyes de España, Felipe VI y Letizia, y el presidente del gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, quien en su primer discurso hizo una defensa del multilateralismo y la legalidad internacional, al advertir que “vivimos un tiempo en el que demasiados países han llegado a la conclusión desafortunada de que, para protegerse, hay que cerrar fronteras, levantar muros, reducir cooperación, contemplar al resto del mundo como una amenaza en vez de una oportunidad. Debemos hacer lo contrario, debemos abrirnos y ser sembradores de paz”.
Al foro, que se celebra cada dos años, acudieron representantes de 22 países, entre ellos diez jefes de Estado y de gobierno. El secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, acudió en representación de México.
Hace 35 años, en Guadalajara, nació la primera CI con el propósito de unir a una comunidad que hoy en día habitan 700 millones de personas. Desde entonces la influencia y la fuerza de este foro se ha ido mermando, hasta el punto de que al anterior encuentro, que se celebró en Cuenca, Ecuador, en el 2024, sólo acudieron cuatro jefes de Estado y de gobierno. De ahí que el gobierno español asumió el reto de “relanzarla” para intentar recuperar su espíritu y fuerza originarios.
Durante esta Cumbre también se está constatando el auge de la derecha y la extrema derecha en el bloque, con una amplía mayoría de jefes de Estado y de gobierno de esta ideología en la sesión inaugural, entre ellos el salvadoreño Nayib Bukele, el chileno José Antonio Kast, el hondureño Nasry Asfura, el costarricense Rodrigo Chaves, el ecuatoriano Daniel Noboa y el dominicano Luis Abinader, además del vicepresidente de Colombia, José Manuel Restrepo, hombre de confianza del presidente Abelardo de la Aspriella.
El argentino Milei, que había confirmado su presencia, al final no asistió al acto a pesar de haber llegado con tiempo a Madrid y como gesto de protesta por no haber recibido respuesta a una petición para mantener una reunión con el monarca español. En su última visita a Madrid, Milei insultó a Pedro Sánchez llamándole “ladrón” y “corrupto”.
Presencia de la izquierda progresista
Los países con un gobierno progresista o de izquierda que estuvieron presentes con sus respectivos mandatarios fueron sólo tres: el presidente español y los de Bolivia y Guatemala, Luis Arce y Bernardo Arévalo, respectivamente. Tanto la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, como el de Brasil, Luis Inazio Lula da Silva, no pudieron acudir y fueron las ausencias más lamentadas. Como invitados especiales asistieron Antonio Guterres, secretario general de la ONU, y Antonio Costa, presidente del Consejo Europeo.
Por esas diferencias ideológicas tan marcadas, la Declaración Final será de un acuerdo de mínimos en la que no habrá un pronunciamiento en contra de las deportaciones masivas de la administración Trump o un gesto de respaldo a Cuba y Venezuela ante la amenaza de una intervención militar por parte de Estados Unidos (EU).
En cambio sí se incluirán otros asuntos, como la Red Iberoamericana de Reducción del Riesgo de Desastres y Protección Civil, la Carta Iberoamericana de Movilidad Académica, la Alianza Iberoamericana de Inteligencia Artificial y la Carta Iberoamericana de Cuidados y Apoyos. Y que en estos momentos son meras declaraciones de intenciones que aspiran a convertirse algún día en una realidad tangible.




