"Los volcanes son nuestros padres. Ninguno más dueño de México que el Popocatépetl. Ninguna más celosa del honor de la patria que Iztaccíhuatl", escribe Poniatowska en el ensayo Una mirada candente sobre la nieve, que aparece en el ejemplar. Foto cortesía del autor
A los mexicanos, un dios mayor nos regaló dos volcanes a quienes reverenciar. Desde la primera luz del amanecer hasta el último rayo de luna, nos rendimos ante su grandeza, escribe Elena Poniatowska al inicio de su ensayo Una mirada candente sobre la nieve, en el