Miles de personas se aglomeraron ayer en las calles de Montevideo para presenciar el cortejo fúnebre del ex presidente y uno de los referentes de la izquierda latinoamericana. Sus restos fueron trasladados en un carruaje tirado por seis caballos desde la sede del Ejecutivo hasta el Palacio Legislativo, donde se instaló una capilla ardiente abierta al público. Foto Xinhua