Donald Trump no tiene interés en una economía justa, sólida y sostenible; los republicanos quieren extender un cheque en blanco a las empresas.
Los economistas se fascinan por la única solución de los impuestos al carbono, esto es suponer que reducir emisiones es ponerles precio.
Vivimos por encima de los límites planetarios, tenemos una obligación moral urgente de reducir todas las formas de contaminación.