El disfraz que presenta Jerge en su personaje es totalmente escenográfico, de evidente utilería para cubrir la vida de lujos que lleva.
Para el monero los personajes del fallido operativo para el seguimiento del armas llamado Rápido y Furioso se amparan en una silueta.
Vaya con Jerge y en ese juego de sombras confronta al besucón del sombrero con la efigie de la libertad, el resultado es inesperado.









