Del Partido Revolucionario Institucional emerge Beatriz Paredes Rangel como su precandidata presidencial con la idea de agrupar.
Destapar es mostrar lo oculto, grave es cuando se descubre que no hay nada, ni ideas, ni candidatos, ni propuestas, nada, absolutamente nada.
Con meticulosidad y cariño, el líder opositor recopiló pieza por pieza hasta integrar su obra maestra, un nuevo frente opositor.
Su comportamiento frente a Bolivia y Venezuela, definitivamente no le da motivo de preocupación al presidente de la OEA.
Deteriorada se aprecia la salud moral de la iniciativa periodística Latinus, al grado de que requiere mucha asistencia para mantenerse.
Resultó muy mediático la actuación del padre del político panista, al grado que consideran su inclusión en la propaganda partidista.
Es evidente que hay una situación que corregir al interior del Poder Judicial de la Federación para una vez eficaz impartición de justicia.
Vaya situación del personaje que destila corazoncitos azules, pues por más que le ofrenda personajes para el basurero, le siguen dando palos.
El ejercicio democrático es transparente, visible a todos, se ve la traición y cuando se vota en la urna de la oposición.
Las posiciones que ha asumido el Partido Revolucionario Institucional en relación a la a Guardia Nacional calan hondo.