En octubre pasado, en la ciudad de Chihuahua, la estatua ecuestre del Indio Victorio, que se encontraba en el cruce del periférico Lombardo Toledano con la carretera a Aldama, fue retirada por las autoridades debido a que ladrones de metal le cercenaron las patas y las orejas al caballo. Foto Jesús Estrada
Coladeras, barras de contención de vialidades, cableado eléctrico y hasta campanas de iglesias forman parte de la amplia gama de objetos de metal robados en todo el país para venderlos por kilo en expendios que compran chatarra
Integrantes del Consejo Supremo Indígena de Michoacán echaron abajo las estatuas de Fray Antonio de San Miguel y un ingeniero de la época de la Conquista, que daban órdenes a un indígena que cargaba una losa de cantera sobre la espalda y a otro que labraba una roca. Foto cortesía CSIM