El majestuoso complejo arquitectónico, que en tiempos remotos fue una unidad habitacional donde vivió un gobernante de la antigua capital maya, será abierto al público en breve, después de más de 30 años de investigación y recuperación. Foto 'La Jornada'
A partir de la próxima semana, los visitantes podrán acceder al área donde residía la clase privilegiada que participó en cuestiones políticas y ceremoniales