Directora de Proyecto Comida Calientita pide a presidenta interceder por migrantes en EU
Tijuana, 30 de junio. El Proyecto Comida Calientita cumplió un año como asociación civil y en el marco de esta celebración, su directora Esther Morales Guzmán pidió a la presidenta Claudia Sheinbaum que haga algo por los migrantes que sufren persecución en Estados Unidos.
Comida Calientita nació en 2016 a iniciativa de Morales Guzmán, nacida en Oaxaca y radicada en Tijuana desde su deportación de Estados Unidos en 2009. Las penurias que pasó la motivaron a ayudar a otros migrantes llevándoles comida a los albergues en que se alojaban.
Hasta noviembre de 2023, doña Esther estuvo preparado los platillos en un local de la calle Cuarta de la Zona Centro, donde también vendía tamales, pero el espacio cambió de dueño y fue desalojada.
El 1 de julio inauguró su nuevo local en otro punto de la calle Cuarta, hecho que marcó un reinició del proyecto como una asociación civil.
Un año después no sólo aprovechó la fecha para celebrar, también reunió a otros activistas en ambos lados de la frontera para hablar de la situación que atraviesan los migrantes indocumentados, que son perseguidos por el gobierno de Donald Trump a través de redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
Morales Guzmán consideró una injusticia la persecución que viven los connacionales, pues “no son delincuentes, no son rateros, son gente trabajadora” a los que están “levantando” agentes encapuchados que ni siquiera se identifican.
“Hago un llamado a la presidenta, yo voté por ella y me duele lo que mi gente está pasando allá, me duele mi corazón porque yo ya viví allí, yo fui también perseguida. Imagínate, ahora está peor la cosa porque ya no sabes quién te está levantando. Ya están peor que acá”, manifestó.
Actualmente, Comida Calientita prepara 150 platillos a la semana, los cuales son distribuidos a los albergues Al otro lado, Embajadores de Jesús y Espacio Migrante.
En ese sentido, también llamó a las dependencias gubernamentales a apoyar a los proyectos que ayudan a migrantes, pues en casos como el suyo, los gastos corren por su cuenta y sólo le aportan personas solidarias de México y Estados Unidos.
“Hace dos años que estoy esperando del gobierno arroz y frijoles. La única que me ayudó por ser mi paisana fue Montserrat Caballero”, aseveró.
Paulina Olvera, directora de Espacio Migrante, señaló que en Tijuana la situación migratoria sigue siendo difícil desde que se cerró CBP One, ya que miles de migrantes quedaron varados en esta frontera.
Mencionó que los albergues ahora están haciendo trabajos de inclusión para que los migrantes se puedan adaptar y establecerse en Tijuana, ya que por el momento no tienen más opciones
“La mayoría de migrantes son mexicanos, pero también son de Centroamérica y haitianos. Muchas son familias con niños pequeños. No sabemos si alguna vez se va a restablecer el asilo, por eso los apoyamos para entrar a la escuela, buscar trabajo y arreglar su documentación”, explicó.




