publicidad
Opinión

Tras bambalinas de la jornada electoral

Por: Artemisa López León | Voces de El Colef

El domingo pasado, de acuerdo con el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), más del 60% por ciento de los mexicanos ejercimos nuestro derecho al voto. En mi caso, voté en Baja California así que soy parte de ese 48% de participación ciudadana reportada por el PREP.

Los resultados preliminares en el estado, lo muestran acorde a la tendencia de preferencias partidistas nacionales y el partido Morena, por segunda ocasión, logró el carro completo; aunque en mi sección el panismo mantuvo su ventaja así que, oficialmente, vivo en un bastión blanquiazul que no la tuvo fácil, porque superó al partido de la cuarta transformación con alrededor del 10% de los votos.

Estos resultados son significativos no sólo por el alto porcentaje de votación emitida, también porque vivimos la jornada electoral más grande que ha tenido lugar en México, pues se decidieron autoridades para más de diecinueve mil cargos. Elegimos a quien comandará la nación el próximo sexenio y a quienes integrarán el Congreso de la Unión (128 senadurías y 500 diputaciones); al ser los primeros comicios concurrentes en las treinta y dos entidades federativas, votamos, según nuestro lugar de residencia, por ocho gobernadores, una jefatura de gobierno, treinta y un congresos locales, dieciséis alcaldías, veinticuatro juntas municipales y 1580 ayuntamientos.

De acuerdo con las cifras del Instituto Nacional Electoral (INE), más de noventa y ocho millones de mexicanos pudimos votar en el territorio nacional, en veintitrés sedes consulares ubicadas en Estados Unidos, Canadá y Europa; asimismo, por primera vez votaron quienes estaban en prisión preventiva y pudieron ejercer el voto anticipado los residentes mexicanos en el extranjero.

Para estas elecciones, el INE designó a más de siete mil supervisores electorales y más de cuarenta y dos mil capacitadores; los institutos electorales estatales hicieron lo propio, por ejemplo, el de Baja California contrató a más de mil doscientas personas para labores de supervisión y capacitación.

Para llevar a cabo la jornada electoral se aprobaron más de ciento setenta mil casillas; las cifras del INE señalan la instalación del 99.85% de ellas –en Baja California la cifra es similar–. Debe resaltarse que la mesa directiva de cada casilla se conforma por seis ciudadanos (un presidente, dos secretarios y tres escrutadores), así que la instalación de casi la totalidad de las casillas en el territorio nacional se debe a que más de un millón de ciudadanos, de manera voluntaria y coordinada, se comprometieron a ser parte de una casilla.

Este año, por primera vez, fui funcionaria de casilla y debo reconocer que fue una bonita y enriquecedora experiencia, pero es importante que las autoridades hacedoras de leyes, reglamentos y procedimientos reconsideren la logística de la jornada electoral. Esto es, en términos reales, los funcionarios de casilla, durante la jornada electoral, apoyamos más de dieciséis horas y hay actividades, con excepción de lo realizado por el Presidente, que podrían hacerlas varias personas, pues es distinta labor al inicio de la jornada, en el transcurso y al término.

En mi sección, la ubicación de las cinco casillas al aire libre conlleva aceptar que las condiciones climáticas y sanitarias pueden ser adversas –muy distinto a las casillas ubicadas en escuelas–, pues no hay espacio suficiente para colocar los materiales del paquete electoral y mucho menos los alimentos calientes y semisólidos que proporciona el INE y que terminan por enfriarse en el suelo, pues no hay manera de consumirlos al momento, por el flujo de ciudadanos deseando votar.

Este 2 de junio, como ciudadana que vivió la histórica jornada electoral tras bambalinas, corroboré que las elecciones son limpias y confiables, porque hay cientos de miles de mexicanos haciendo su mejor esfuerzo para que podamos votar libremente.

Investigadora de El Colegio de la Frontera Norte

Related Posts