Opinión

Musa Verde | CITES y 3 mil 148 especies mexicanas

Por: Horacio de la Cueva

A finales de marzo, la conferencia internacional sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), resolvió que otros países no compraran las 3 mil 148 especies bajo su cuidado que México comercializa en el resto del mundo. Razón: el gobierno mexicano no ha hecho lo suficiente para proteger a la Vaquita marina de morir ahogada en redes agalleras utilizadas para pescar, ilegalmente, a la Totoaba, también amenazada y también preocupación de CITES. La Totoaba es parecida a un pez del mar de China extinto comercialmente y a cuyas vejigas natatorias o buches se les atribuyen propiedades medicinales. Su consumo es símbolo de privilegio en algunas sociedades orientales. La venta de este buche es ilegal. Sin restricciones legales, cuotas de pesca y comercio regulado la viabilidad de ambas especies está amenazada. También la de los pescadores que dependen de esta actividad furtiva.

La Vaquita es el cetáceo más pequeño del mundo y el más cercano a la extinción. Quedan unos ocho ejemplares, que aún bajo estas circunstancias siguen reproduciéndose; cada año se ven crías.

La Vaquita ha cambiado su distribución en el alto golfo conforme ha disminuido su número La declaración de la zona de tolerancia cero, que se viola impunemente, es resultado de esta nueva distribución deducida de nuestro registro de los sonidos que emiten las vaquitas en su hábitat.

Las recomendaciones de CITES, que prohíben las exportaciones de 3 mil 148 especies ni afectan a los pescadores furtivos de Totoaba, ni impiden el contrabando de sus buches, ni promueven directamente la supervivencia de la Vaquita. Si afectan directamente a las comunidades que comercializan a estas 3148 especies. No me cabe duda que la mayoría de estas comunidades dependen de la exportación de alguna de estas especies para su bienestar. La recomendación de CITES es dura y pone presión al gobierno mexicano para que proteja a la Vaquita y a la Totoaba.

A lo largo de los sexenios, los gobiernos mexicanos han creado su propia encrucijada por la falta de políticas, propuestas y subsidios realistas para conservar a la Vaquita y castigar efectivamente la pesca ilegal de Totoaba o promover el bienestar de las comunidades pesqueras del alto golfo de California.

A pesar de su riqueza en productos pesqueros, entre los que destacan camarones y curvinas, las comunidades pesqueras de San Felipe, BC y El Golfo de Santa Clara, Son, no son prósperas, las ganancias de las pesquerías ni se quedan allí ni se reparten equitativamente. Razón: negligencia gubernamental. El Golfo de Santa Clara es una comunidad dentro del municipio de San Luis Río Colorado, donde la agricultura es la primera fuente de ingresos. Hasta hace poco San Felipe era parte del municipio de Mexicali, la capital del estado y otro centro agrícola importante. Estas dos comunidades no dan votos suficientes en su municipio, están debajo del radar de los políticos municipales, estatales y federales. Las licencias de pesca se convierten en dádivas para beneficiar a los amigos o a quien se le debe un favor. San Felipe no será un municipio próspero, como lo es Rosarito con el cobro de impuestos prediales a sus colonias de extranjeros. El nuevo municipio no garantiza la prosperidad de San Felipe

Sin que aumenten las acciones y políticas significativas para la protección de la Vaquita e impedir la pesca ilegal de la Totoaba, seremos culpables de la extinción de una especie cuya protección es factible aunque difícil y de la promoción del contrabando y mercado negro de especies. Nuestra falta de atención al problema nos convertirá en parias de la conservación e hipócritas en la Comisión Ballenera Internacional, cites y otras agencias internacionales que llevan muchos años pidiendo que se tomen las acciones apropiadas para conservar a la Vaquita.

La exportación de las 3 mil 148 especies mexicanas bajo los convenios de CITES es una muestra de que México puede utilizar su biodiversidad, desde los genes hasta los paisajes, para generar riqueza, empleo y mayor conocimiento. cites nos puede ayudar a que esta sea una realidad, si hablamos con la verdad y llevamos a cabo las acciones prometidas. La indiferencia del actual gobierno hacia la Vaquita y la Totoaba es difícil de entender cuando existan conocimiento técnico y recomendaciones para la conservación de la Vaquita y la recuperación para la pesca sustentable de Totoaba. La biodiversidad es de todos y es responsabilidad del gobierno mantenerla, protegerla y promover que sea una fuente de bienestar en México.

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