Opinión

Diputados se enfrentan en San Lázaro por Miscelánea Fiscal/ Héctor Mares Cossío

Por: Héctor Mares Cossío

Después de una corta etapa de reconocimiento y tensa amabilidad, por fin, hoy en la madrugada comenzaron los gritos y empujones entre diputadas y diputados de todos los Grupos Parlamentarios. No quisiera decir que esto era de esperarse, sin embargo, las veces que ha sucedido en anteriores legislaturas son, tal vez, más de las que interesa contar.

En fin, el motivo: la discusión, votación y, en su caso, aprobación de la miscelánea fiscal; la cual es uno de los elementos previstos para este paquete económico 2022, -claro- además de la Ley de Ingresos, así como el correspondiente Presupuesto de Egresos. 

En la miscelánea fiscal para el ejercicio de 2022, una vez aprobado, mostrará modificaciones a diversas leyes en materia de contribuciones, por ejemplo: el Código Fiscal de la Federación, la Ley del Impuesto al Valor Agregado, la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios -el famoso impuesto al pecado, pues grava productos como los cigarros, la comida chatarra y el alcohol-, entre otros ordenamientos. No obstante, la reforma más polémica -quizás- es aquella a la Ley del Impuesto Sobre la Renta -la que grava nuestra “riqueza”-, pues muchísimo se ha discutido al respecto, sobre todo, en cuanto a las deducciones autorizadas previstas en su artículo 151. 

Los grupos parlamentarios del PAN, PRI y el PRD (léase PRIANRD), sostienen que los cambios propuestos van a impedir que las personas físicas hagan deducciones de gastos médicos o que se van a afectar las donaciones que reciben las organizaciones civiles; les adelanto, esto es completamente falso. En realidad, las modificaciones que se están discutiendo, en lo particular, dicen que las personas físicas podrán deducir hasta un 15% del total de su ingreso o hasta 165 mil pesos y el límite de deducción para las personas morales, en ningún caso, se verá afectado. En otras palabras, -o como se dice en esta Cuarta Transformación, en términos reales-, con esta propuesta, las personas físicas “nomás” podrán deducir algo así como 330 mil pesos.

Aclarado lo anterior, la miscelánea enviada por el Ejecutivo del Gobierno de México trae consigo muchas bondades que requieren amplia difusión. De entrada, y como se ha confirmado en los ejercicios de estos últimos años, NO se crean nuevos impuestos, se refuerza el combate a la corrupción y facilita el cumplimiento de obligaciones fiscales. Ahora bien, concretamente, entre muchas cosas, respecto del IVA, se propone establecer expresamente que la tasa de 0% es aplicable tanto a los productos destinados a la alimentación humana como a la de animales y -algo sin precedentes en nuestro país- se propone una tasa del 0% a los productos higiénicos menstruales.

Por otro lado, se propone adicionar tres tipos penales al Código Fiscal de la Federación en materia de enajenación de hidrocarburos o petrolíferos de procedencia ilícita y, a su vez, fortalecer aquellos respecto de contrabando de los mismos.

Personalmente, por último, se debe resaltar una medida emblemática de combate a la corrupción e impunidad, mientras facilita el cumplimiento de obligaciones fiscales: la incorporación de un nuevo régimen especial de contribución, denominado “Régimen Simplificado de Confianza”.

En este régimen, nuevamente, se demuestra la firme creencia de que la gente somos un pueblo bueno y sabio. Como saben, muchos contribuyentes no sabemos o no contamos con las herramientas suficientes para determinar nuestros impuestos y cumplir con nuestras obligaciones requiere contratar asesoría o gestoría costosa; por ello, se propone que quienes tributen bajo este nuevo régimen, personas físicas, pueden contar con acreditamientos y deducciones pendientes de aplicar, así como con saldos a favor, y adicionalmente se plantea que a través de disposiciones transitorias se otorgue un periodo de gracia para que los contribuyentes puedan aplicar tales beneficios, entre ellos, acreditar y efectuar las deducciones que tuvieran pendientes y, en su caso, solicitar los saldos a favor a que tuvieran derecho, así como tasas impositivas más ligeras.

Por su parte, las personas morales, permitirá que la acumulación de los ingresos y deducción de las erogaciones ocurra hasta que éstos efectivamente se perciban y se paguen, es decir, lo que usualmente conocemos como flujo de efectivo, apegándose a la realidad económica del contribuyente. Además, la reforma propone un esquema de deducción de inversiones a menor plazo; todas y todos ganamos.

Esto, es apenas un esbozo de todas las virtudes de un paquete económico de bienestar con perspectiva social, sin jiribilla ni efectos dilatorios; el pueblo tiene que estar bien, pero tiene que estar bien a partir de ya.

Para estos efectos, la miscelánea se encuentra aprobada en lo general, sin embargo, no se considerará una realidad hasta que sea aprobada también en lo particular, lo cual sucedería hoy -sí es que hay condiciones-.

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