Homenaje a Messi en Buenos Aires
Buenos Aires, 6 de octubre.– Un estadio no fue suficiente para realizar la despedida de Lionel Andrés Messi, pues mientras el capitán de la selección argentina bailaba este martes su último tango en el Monumental —la cancha del River Plate—, el Obelisco, ubicado en el corazón de Buenos Aires, se iluminó de celeste y blanco en honor al adiós del 10.
Durante la noche templada típica de la primavera austral, la avenida 9 de Julio recibió a decenas de seguidores con un espectacular en el que se apreciaba la camiseta del 10, con el «GRACIAS» dedicado por una nación entera.

El Obelisco volvió a convertirse en el punto de encuentro de la generación que creció viendo a Messi jugar con la selección. En ese lugar tan clave en la historia de Lionel, donde su patria sufrió sus derrotas y también donde finalmente levantó la tan anhelada «tercera».
Aunque para muchos de los asistentes, según se escuchaba comentar, la despedida de Messi se quedó corta, pues aunque había una multitud considerable, no fue comparable con el despliegue festivo que la Argentina está acostumbrada a montar para celebrar a los suyos.
Y a poco más de 11 kilómetros de distancia, la despedida tuvo como escenario el estadio Monumental, donde la selección comandada por Messi enfrentó a Benín (3-0) en un amistoso que también incluyó recitales, homenajes y pirotecnia. Pero el último adiós del ídolo retumbó —entre camisetas celestes y blancas, banderas argentinas y decenas de personas— en el que ha sido el epicentro de las más grandes algarabías y tristezas colectivas del país rioplatense.

Messi debutó con la selección argentina en 2005. Desde entonces disputó seis Mundiales y siete Copas América, hasta convertirse en el futbolista que más veces vistió la camiseta albiceleste y en su máximo goleador histórico, con 207 partidos y 125 tantos.
Para algunos será el recuerdo de aquel adolescente que apareció con la camiseta argentina. Para otros, la final de la Copa América de 2021, la consagración en el Mundial de 2022, la victoria contra los ingleses en 2026 o simplemente las tardes y noches frente al televisor esperando que ocurriera algo distinto cuando la pelota llegaba a sus pies.
El punto final de la historia de Lionel Andrés Messi con su amada selección se escribió ayer por la noche, y la generación completa que festejó sus logros a lo grande se reunió para decirle adiós a la leyenda y celebrar su último tango, con la certeza de que sus pasos quedaron marcados en la historia del fútbol no solamente argentino, sino mundial.




