Cultura

Jane Austen “no habla de romance, sino plantea una soberanía emocional”

Por: Daniel López Aguilar / La Jornada

Ciudad de México, 6 de mayo. La escritora Carla Gracia Mercadé (Barcelona, 1980) encontró en los textos de la novelista inglesa Jane Austen (1775-1817) algo más que compañía en un momento de derrumbe personal.

Todo lo que parecía firme había cedido y, en ese paisaje, la lectura dejó de ser refugio para convertirse en una forma de orientación. “No encontré evasión, sino una forma de estar en el mundo”, explicó en entrevista con La Jornada.

De ese hallazgo surge “Cambia tu vida con Jane Austen: Una guía emocional para vivir con amor, valentía y libertad” (Aguilar).

El volumen se organiza en 17 capítulos que recorren la vida y la obra de la autora británica y ponen en juego inquietudes muy concretas: liberarse de las expectativas ajenas, sostener el propio corazón, encontrar serenidad en medio del ruido.

Doctora en escritura creativa por la Universidad de Bath –ciudad donde vivió la narradora inglesa– y profesora en la Universitat Internacional de Catalunya (UIC), explicó que el libro respondió a una urgencia personal: “no fue una decisión estratégica, fue una necesidad vital”.

De esa experiencia se desprende una idea que articula el conjunto. “Jane Austen no me salvó de la vida: me enseñó a vivirla”. Desde esa certeza, su lectura se desplaza. Austen ordena el caos emocional. Sus personajes dejan de ser figuras románticas: aman, deciden, sufren y se transforman.

El amor deja de ocupar el centro. “El amor en Austen nunca es el punto de partida, sino la consecuencia de una conquista mucho más compleja: la libertad interior”. Lo decisivo ocurre al aprender a mirarse sin autoengaño. “Cuando vives para gustar, pierdes la capacidad de elegir”.

Esa interpretación también cuestiona la forma en que se ha leído durante siglos a la novelista inglesa. “No está hablando de romance: plantea una soberanía emocional”. Poder, dinero, clase, moral se entrelazan en sus tramas.

Para Carla Gracia Mercadé, la etiqueta de “literatura femenina” ha servido para reducir el alcance de su obra. “Llamarla así ha sido una forma elegante de no tomársela en serio”. A su juicio, restar valor a lo escrito por mujeres ha funcionado, durante siglos, como un mecanismo de protección del sistema.

El diagnóstico de autismo de su hijo mayor descolocó cualquier expectativa previa. “¿Qué pasa cuando la vida no se ajusta al guión que habías imaginado?”. En ese punto, señaló la autora, Jane Austen adquiere otra dimensión. “Cuando la vida se rompe, lo importante no es esforzarse para recuperar lo que tenías, es aprender a habitar lo que queda”.

Lejos de fórmulas rápidas, su propuesta se asienta en gestos concretos. Detenerse es el punto de partida. “El primer acto de libertad no es cambiar de vida, es dejar de vivir en automático”. Observar, distinguir entre lo elegido y lo repetido: ahí empieza el cambio.

El presente impone sus propias exigencias. La identidad suele construirse desde la mirada ajena, entre éxito, productividad y validación constante. Frente a eso, afirmó, la autenticidad se juega en un plano íntimo. “La mayor forma de autoengaño no es mentir a los demás, es vivir una vida que no es la tuya”.

También hay una defensa de lo cotidiano. Leer, pasear, detenerse. Acciones sin rendimiento inmediato que, en ese contexto, adquieren otro sentido. “Nada verdaderamente valioso puede hacerse sin detenerse y escucharse”.

Su hijo, con 10 años, le dijo: “mamá, soy una inversión inútil”. Recordó que le respondió que no tenía que ser útil; su única tarea era vivir lo mejor posible, en coherencia con su bienestar y el de quienes le rodean.

A más de 250 años del nacimiento de Jane Austen, sus decisiones resuenan en el presente. “La libertad nunca ha sido fácil ni cómoda”. En un contexto donde la precariedad también condiciona, la pregunta permanece: “¿qué estás dispuesta a sacrificar para sostener una vida que no deseas?”, apuntó Gracia Mercadé.

En esa misma línea, retomó una idea central del libro. “No necesitas tener todas las respuestas para empezar a vivir de otra manera. A veces basta con una pequeña grieta en lo que parecía inamovible”, concluyó.

También puede interesarte: Cecut publica obra infantil de enfermera tijuanense

Related Posts