Cultura

«Hostil», «agresiva» y con desdén a la comunidad cultural: ex encargada del IMAC sobre Illya Haro

Por: Juan Pablo Guerra

Tijuana, 24 de enero.- Una actuación hostil hacia su equipo de trabajo, desdén por la comunidad cultural y coacción para firmar documentos, son algunas de las acusaciones que Samantha Alvarado Luna, ex encargada de despacho del Instituto Municipal de Arte y Cultura, expresó en una carta dirigida al alcalde Ismael Burgueño Ruiz sobre la actual secretaria de Cultura del municipio, Illya Guadalupe Haro Sánchez.

En una carta entregada a la oficina del alcalde, los regidores y la Sindicatura Procuradora, Luna asegura que desde su entrada al organismo municipal hubo actitudes hostiles por parte de la secretaria, incluyendo un supuesto desdén por la comunidad cultural de la ciudad.

«Se refiere de manera burlesca a la comunidad cultural de Tijuana, llamándolos ‘chafas’, ‘hedionditos’, ‘pedorros’ (…) el desdén de Illya ha sido evidente hacia la comunidad: cancelando reuniones de último momento con artistas y promotores, cancelando asistencia a las actividades de su propia institución», asegura la ex encargada del IMAC en su misiva.

Luna anunció en sus redes sociales este martes 20 de enero que fue despedida de manera repentina del IMAC luego de actitudes hostiles por parte de Haro Sánchez, pero en la carta al alcalde entra en mayor detalle, explicando que «después de meses de hostigamiento y acoso el día lunes 19 de enero y martes 20 de enero me vi envuelta en una situación irregular y abusiva en la que fui coaccionada para firmar una serie de contratos y documentos».

Sobre su última interacción con la secretaria, Alvarado Luna detalla que Haro Sánchez le dijo que «requería mi plaza; que el trabajo ya estaba muy revolucionado y que incluso usted y ella estuvieron trabajando en Navidad y Año Nuevo (semanas en las que yo sí estuve en oficina y ella no). Al pedirle una explicación me dijo que ella no tenía nada que hablar conmigo, que el IMAC ya había desaparecido».

Sobre los meses que precedieron a su despido, la ex encargada del IMAC menciona que «me excluyó de reuniones de trabajo donde se discutía el rumbo de la institución, se me prohibía asistir a eventos a los cuales era convocada, suprimió mi participación en actividades públicas comisionando a otros compañeros para ‘representarme’, me solicitaba no atender reuniones ni hablar con otros funcionarios públicos sin su autorización».

Sobre su supuesto desdén por las actividades del instituto y el ayuntamiento de Tijuana, Alvarado Luna recuerda que «el ejemplo más claro de esto fue la invitación al acto cívico del 11 de julio por el Aniversario de Tijuana, donde usted nos convocó a asistir. El evento se llevó a cabo en la Casa de la Cultura Tijuana, al cual no asistió y me llamó para darme la instrucción de que no asistiera de una manera muy alterada».

Además denuncia supuestas «malas prácticas administrativas, pues aseguraba en ese momento que el IMAC ya había desaparecido, por lo que las indicaciones de pagos y viáticos las revisa directamente el Subdirector de Administración y Finanzas, Iván Ponce, para pago de proveedores, honorarios y contratación de colaboradores -que además abandonaron proyectos por sus malos tratos- y contratación de personal que no se presentaba a trabajar en oficina como fue el caso de Laura Araujo, ex Coordinadora de Asuntos Binacionales, a quien se le otorgaban todas las facilidades para no presentarse a trabajar».

«Solicito que se amplíe esta investigación hacia Illya Guadalupe Haro Sánchez y se garantice la transparencia de sus acciones en el ejercicio de la función pública y que se salvaguarde la legalidad, honradez y eficiencia que están obligados a brindar los empleados del Ayuntamiento» plantea Alvarado Luna en su misiva.

También asegura que «es imperativo que se convoque a una mesa de diálogo con los representantes de la comunidad cultural, artística y académica, para escuchar sus propuestas y recomendaciones sobre el futuro del IMAC».

La también gestora cultural termina su carta asegurando que «es momento de definir si la cultura de Tijuana se gestiona con transparencia, respeto y compromiso, o si se sigue permitiendo la opacidad y el abuso».

La carta completa de Samantha Luna puede encontrarse en sus redes sociales en este enlace:

https://www.facebook.com/share/p/1FxAMGgUJR

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