Conmemora Sheinbaum bicentenario de nacimiento de Margarita Maza
Ciudad de México, 29 de marzo. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó la ceremonia para conmemorar el Bicentenario del Natalicio de Margarita Maza, a quien reconoció como la primera Embajadora Histórica de la República Mexicana.
“Margarita, primera Embajadora Histórica de México; como la primera mujer presidenta, te nombro y con ello enaltecemos tu legado, que resuena con más fuerza que nunca. Con admiración infinita te rendimos tributo y ofrecemos un reconocimiento que no conoce el paso del tiempo”, enfatizó desde el Museo Panteón de San Fernando.
La jefa del Ejecutivo federal recordó que la vida de Margarita Maza “fue prueba viva de que el amor por la patria lo puede sostener todo”, ya que entre 1864 y 1867 desde Nueva York defendió la causa republicana y con determinación hizo comprender que México libraba una lucha digna y legítima por su libertad frente al poder europeo.
“Cuando regresó a México, en 1867, tras la caída del imperio, no volvió simplemente una mujer, regresó un símbolo. En Veracruz y en la Ciudad de México el pueblo la recibió con honores que nacían del corazón, reconociendo en ella no sólo a la esposa del presidente (Benito) Juárez, sino a la guardiana de la esperanza; de la esperanza nacional en los momentos más sombríos”, resaltó.
Durante la ceremonia, Sheinbaum Pardo; la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina; la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez Velázquez; así como de los secretarios de Marina, Raymundo Pedro Morales Ángeles; de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo; y de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, montaron una guardia de honor en la tumba de Margarita Maza. Además develaron una placa conmemorativa al nacimiento de la primera Embajadora Histórica de México.
La historiadora del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM), Tamara Gabriela Aranda Ramos, recordó que Margarita Maza fue objeto de persecución política por el régimen de Antonio López de Santa Anna, lo que la obligó al exilio en Estados Unidos. Desde ahí se sumó como colaboradora diplomática de Matías Romero, papel crucial para generar opiniones favorables hacia la causa republicana. Por ello, el 21 de marzo de 2026 fue reconocida como primera Embajadora Histórica por Sheinbaum Pardo.




