Áspera discusión en el INE sobre fiscalización de “pre-precampañas”
Mientras en al menos tres partidos eligen a sus “coordinadores” o “defensores” –a la postre potenciales candidatos– la posibilidad de fiscalizar esas “pre precampañas” provocó una de las discusiones más ásperas de los años recientes en el Instituto Nacional Electoral (INE).
No hubo acuerdos en este asunto que lleva medio año en la mesa, sólo fuego cruzado entre representantes partidistas y recriminaciones entre consejeros.
La presidenta del instituto, Guadalupe Taddei, acusó a sus colegas Arturo Castillo, Martín Faz, Carla Humphrey y Rita Bell López, impulsores de los lineamientos para los procesos internos partidistas, de dimensionar públicamente el tema para “ganar popularidad” y con ese discurso de presunta omisión dar la razón a los malquerientes del INE.
Aunque reconoció que el proyecto incluyó ajustes en procesos locales, protección de datos, fiscalización e inteligencia artificial, preguntó cuál era el cambio sustancial respecto al documento anterior, rechazado el 27 de mayo en el Consejo General.
Taddei y sus aliados dijeron que el texto de los cuatro consejeros no fue “trabajado” con sus pares ni con los partidos. En otras palabras, que si no traía algo realmente nuevo, para qué volvían a presentarlo. También les señaló que ser minoría en una votación no es motivo para descalificar el desempeño de la institución.
Humphrey respondió que los pretendidos lineamientos no prejuzgan sobre actos anticipados de campaña, pero advirtió que la misma Unidad Técnica de Fiscalización del INE ha reconocido que no tiene un “marco de referencia” para vigilar los actos partidistas. Volteó a ver a Taddei y dijo: “Me cuesta trabajo ver que en el Consejo General se diga que hay cuestiones de ganar popularidad o mediáticas por elevar una y otra vez un documento a Consejo General. No, señora presidenta, yo no opero así. Pero sí opero ante el incumplimiento de un compromiso en este Consejo General hace 77 días.
“No hubo una sola reunión, una sola solicitud de observaciones a ninguna consejería y a ningún partido político. Ya nos dijo un partido que incluso mandó observaciones que ni siquiera se han atendido. Entonces, perdón, pero ante el incumplimiento clarísimo de un acuerdo que se hizo en este Consejo General ante la segunda vez que se retiró un documento, es claro que las y los consejeros electorales, por lo menos yo lo veo así, tenemos que actuar.”
El meollo es que en 2023 el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) dio luz verde a los procesos a partir de los cuales Morena eligió a sus corcholatas, como se denominó a los aspirantes presidenciales, por aquello de los destapes. En el mismo trajín –para la contienda del año próximo– andan ahora el PRI y el PAN, sólo que en vez de llamarlos coordinadores, los denominan defensores.
El TEPJF concluyó entonces que si las personas no hacen llamados explícitos al voto, entre otras circunstancias, no es acto anticipado, y pidió al INE fiscalizar. El tema es que ese dinero se suma al gasto ordinario de los partidos y no a eventuales rebases de tope de campaña.
El bloque Taddei insistió en que esa última posibilidad la tendría que definir el Poder Legislativo, no el INE, mientras quienes alegan que el órgano sí tiene facultades para hacer lineamientos advierten que hace mucho que el juego se inició, pero sin árbitro, y ello puede provocar daños irreversibles en la equidad de la contienda.
Por lo pronto, a menos de tres meses del inicio formal del periodo de precampañas, una mayoría de siete consejeros, contra cuatro, rechazó el proyecto de “lineamientos para regular y fiscalizar los procesos políticos relacionados con los procesos electorales federal y local concurrentes 2026-2027”.




