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Buenos Aires vive otro sueño mundialista, al ritmo de Messi

Por: Alejandro Aldán / especial para La Jornada Baja California

Buenos Aires. Caía la noche con el vientecillo típico del invierno austral. Miles de personas congregadas en el parque Seeber, en el corazón del barrio porteño de Palermo, aplaudieron con júbilo cuando empezó a rodar la pelota. Porque los argentinos “se volvieron a ilusionar” con una selección que les ha demostrado que puede. Tanto que el 3-0 contra Argelia hizo rugir a la multitud.

En el Buenos Aires Fan Fest, el primer estallido de la noche llegó con un gol que terminó invalidado por fuera de lugar. La decepción duró apenas unos minutos. Cuando Lionel Messi abrió finalmente el marcador, el parque porteño se convirtió en una sola voz. Banderas, abrazos y saltos acompañaron el tanto número 912 de una carrera que parece seguir escribiendo nuevos capítulos. Cientos de personas acompañaron el coro de “Muchachos, ahora nos volvimos a ilusionar”, convertido desde Qatar en una suerte de himno nacional no oficial.

Foto Lucas Quintella / especial para La Jornada Baja California

En el complemento llegó el segundo gol y, con él, una nueva ovación para el capitán argentino. Cada intervención de Messi era celebrada como un acontecimiento propio. El tercero terminó por desatar la fiesta. Desde Buenos Aires, la tierra que lo vio crecer, miles de personas fueron testigos de otra página en la historia del fútbol: una actuación que lo acercó aún más a registros reservados para la leyenda.

Cuando dejó el campo para ocupar un lugar en el banco de suplentes, el reconocimiento fue unánime. La ovación se prolongó durante varios minutos, como si nadie quisiera dejar pasar la oportunidad de agradecerle al héroe que tantas veces les dio motivos para celebrar.

En Argentina, el fútbol se vive a flor de piel. Para muchos es parte de la columna vertebral de la sociedad, junto con el asado, el mate y el fernet. Por eso, pese al frío invernal, cientos de personas se reunieron este martes frente a la pantalla gigante instalada en el Buenos Aires Fan Fest para acompañar el debut de la selección.

Foto Lucas Quintella / especial para La Jornada Baja California

Una marea celeste y blanca domina el paisaje. Durante la previa, una murga recorre el predio mientras personajes caracterizados como Messi o el arquero Emiliano “Dibu” Martínez animan a los asistentes, que responden con cánticos y aplausos.

Con la tercera estrella ya bordada sobre el escudo y el sueño cumplido de haber visto a Lionel Messi –como a Maradona– levantar la copa mundial, la ilusión volvió a encenderse. Vuelve a escucharse una vez más “Muchachos, ahora nos volvimos a ilusionar”, la canción popularizada por La Mosca Tsé-Tsé que quedó para siempre asociada a la conquista de Qatar.

Entre la multitud; ecuatorianos, salvadoreños, mexicanos, brasileños, estadounidenses, chinos y visitantes de otros rincones del mundo que, por esta noche, vistieron los colores de la Albiceleste.

En la tierra de los actuales “campeones del mundo”, fue el primer paso para intentar retener la corona que lograron en Qatar 2022 y unirse a Italia y Brasil como los únicos países que han conseguido un bicampeonato en 1934-1938 y 1958-1962, respectivamente.

Foto Alejandro Aldán

Entre los extranjeros -conversos por esta noche- se encontraba Brian, quien viajó desde Singapur junto con tres amigos para vivir la experiencia mundialista en Argentina. Aunque estuvieron presentes en Qatar durante la final de 2022, esta vez decidieron seguir el torneo desde la tierra de los campeones del mundo, con la esperanza de presenciar una nueva consagración y celebrarla en el Obelisco.

También estaba Jonathan, quien vino de más cerca, la provincia del Chaco, acompañado de sus primos para el partido inaugural en la llamada “ciudad de la furia”. Para él, la selección afronta este torneo con una motivación especial.

“Argentina tiene más hambre que la vez pasada. Yo creo que esta Copa se va a quedar acá en casa”, afirmó.

Sobre Lionel Messi, sostuvo que el capitán está “más vigente que nunca” y destacó el compromiso del resto del plantel: “Los compañeros tiran todo para él”.

A diferencia de Qatar 2022, Jonathan percibe un clima distinto entre los aficionados. “Creo que la gente está más ansiosa en este Mundial. La vez pasada anhelaba esa copa y ahora está más relajada, más confiada”, explicó.

Franco también acudió al Fan Fest acompañado de su hermano menor, Toby, de ocho años. Aunque considera que esta edición será más complicada porque “ahora todos le quieren ganar a Argentina”, asegura que “la fe nunca se pierde”.

Toby, por su parte, conserva recuerdos borrosos de la conquista en Qatar debido a su corta edad, pero sueña con vivir de manera consciente una nueva celebración mundialista. Como él, miles de niños argentinos observan este torneo con la ilusión de experimentar por primera vez una consagración que para sus padres ya forma parte de la memoria colectiva.

Muchachos, ahora nos volvimos a ilusionar

El encuentro despertó inevitables recuerdos del debut argentino en Qatar 2022, cuando la selección cayó sorpresivamente 2-1 ante Arabia Saudita el 22 de noviembre en el Estadio Lusail.

Aquella derrota puso fin a una racha de 36 partidos invictos y encendió las alarmas en el país. Sin embargo, terminó convirtiéndose en un punto de inflexión para el equipo dirigido por Lionel Scaloni, que ajustó piezas y acabó levantando la tercera Copa del Mundo de su historia.

Casi cuatro años después de aquella consagración, en las calles de Argentina se sigue hablando con añoranza de ese diciembre de 2022. Millones de personas se volcaron entonces a las calles de Buenos Aires y sus alrededores para celebrar el título mundial, en una de las mayores concentraciones populares de la historia nacional reciente.

Foto Alejandro Aldán

El que el Mundial pase por tierras mexicanas trae a la hinchada argentina recuerdos de gloria, de cuando su amado Diego Armando Maradona condujo a la selección hacia el título de 1986 en el Estadio Azteca, dejando en las páginas de la historia del fútbol el gol a Inglaterra, que es considerado hasta la fecha uno de los mejores de todos los mundiales –el «Gol del Siglo»–, marcando una nueva época para el balompié.

Cuando el silbatazo final marcó el cierre del encuentro, los asistentes comenzaron a abandonar lentamente el parque Seeber con la ilusión de que la copa regrese a casa…

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