Prevé Cicese segundo año consecutivo de sequía para BC debido a «La Niña»
Ensenada, 11 de noviembre de 2025. – Por segundo año consecutivo, el fenómeno de La Niña se ha establecido en el Océano Pacífico, lo que aumenta la probabilidad de que la próxima temporada de lluvias 2025-2026 en el noroeste de Baja California registre precipitaciones por debajo del promedio climatológico.
Esta condición de sequía prolongada tendría un impacto directo y negativo en la recarga de los acuíferos y, por lo tanto, en la disponibilidad de agua para la región, afectando sobre todo a los sectores de Ensenada que dependen del suministro de pozos.
El pronóstico se basa en el análisis de Ismael Velázquez Mendoza y Edgar Pavía López, especialistas del Laboratorio de Pronóstico Meteorológico del Centro de Investigación Científica y Educación Superior de Ensenada (CICESE), quienes confirmaron que las condiciones de La Niña ya están presentes y es probable que persistan hasta febrero de 2026.
Un precedente preocupante
La gravedad del pronóstico se sustenta en lo ocurrido en la temporada de lluvias recién concluida (2024-2025). Durante ese periodo, la estación meteorológica del CICESE registró un total de apenas 135 milímetros de precipitación, una cifra que representa una reducción de casi la mitad del promedio anual histórico de Ensenada, que es de 250 milímetros.
Detalles del fenómeno «La Niña»
El 20 de octubre de 2025, el Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos (NWS) actualizó su sistema de alerta para indicar oficialmente el inicio de La Niña, clasificada actualmente como débil. Este fenómeno ocurre por un enfriamiento anómalo del agua superficial en el Pacífico ecuatorial, lo que afecta los patrones climáticos a nivel global.
Los análisis estadísticos del CICESE indican que, históricamente, en aproximadamente dos de cada tres ocasiones con La Niña, las precipitaciones invernales en esta región han sido inferiores al promedio. Aunque se trata de un evento débil, que reduce la probabilidad de los impactos convencionales, la tendencia apunta a una alta posibilidad de un segundo invierno seco.
Los expertos estiman en un 55% la probabilidad de que el fenómeno transite a una condición neutral hacia marzo de 2026, lo que podría permitir un regreso a las lluvias estacionales. Mientras tanto, la atención se centra en la gestión del recurso hídrico ante la previsión de un año más con escasez de lluvias.




