Mural en memoria de abuela y nieta atropelladas busca crear conciencia contra alcohol al volante
Tijuana, 1 de octubre. En memoria de Silvia Yáñez, de 67 años de edad, y su nieta Silvia Aurora López López, de 5 años, quienes perdieron la vida luego de ser atropelladas el 12 de agosto en la colonia Planicie, fue elaborado un mural en la calle Entusiasmo de la colonia Valle Verde.
La obra, realizada por el artista urbano conocido como Serie, fue pintada hace una semana y aunque aún le faltan algunos detalles, ya se ha convertido en un punto de encuentro para familiares, vecinos y personas que se han solidarizado con la tragedia.
En una de sus esquinas, el mural lleva la frase: “Manejar ebrio no es un accidente, es una decisión”, mensaje que, de acuerdo con la familia, busca generar conciencia sobre las consecuencias de conducir bajo los efectos del alcohol.
El accidente ocurrió cuando abuela y nieta salieron a comprar fresas y fueron embestidas por una joven de 21 años que manejaba en estado de ebriedad. El mural fue pintado a tan sólo siete minutos del lugar donde ocurrió la tragedia, en la calle donde vive Blandina López, hija de Silvia Yáñez.
“Es una llamada de atención a las autoridades y a la ciudadanía, que tengan más cuidado con nuestros ancianos y nuestros niños”, expresó Blandina.
Alejandra López, madre de Silvia Aurora, pidió a las autoridades que el caso se investigue como homicidio doloso.
“Es una decisión que ella tomó antes de agarrar el volante, por eso pedimos a las autoridades que se califique como lo que es, un homicidio doloso”, declaró.
La familia adelantó que planea impulsar más murales en distintos puntos de Tijuana para fortalecer la campaña contra el alcohol al volante.
Antes de la audiencia programada para el 7 de octubre, en la que la presunta responsable busca un amparo para llevar su proceso en libertad, la familia de las dos Silvias convocó a una manifestación en el Monumento a México, conocido como “Las Tijeras”, el domingo 5 de octubre a las 2 de la tarde.
En la movilización participarán también las familias de Ricardo Villa y Dolores Hernández, quienes murieron atropellados por conductores ebrios en diferentes hechos. En ambos casos los responsables se dieron a la fuga después de que se les concediera la libertad provisional.




