Comunidad LGBT denuncia a Patrulla Espiritual por privación ilegal de la libertad
Tijuana, 12 de mayo. Integrantes de la comunidad LGBT+ anunciaron que interpusieron una denuncia ante la Fiscalía General del Estado (FGE) por el delito de privación ilegal de la libertad en contra de la clínica de rehabilitación Jireh y la Patrulla Espiritual.
Esta acción responde a la intervención hecha en la zona de la 5 y 10 contra Karime, una mujer trans en situación de calle y con problemas de adicción que fue subida a la fuerza a un vehículo de la Patrulla Espiritual con ayuda de empleados de la llantera Jaramillo.
Este martes, activistas realizaron una movilización afuera de la sucursal de Residencial del Bosque de la clínica Jireh. Durante la manifestación, activistas acusaron presuntas violaciones a derechos humanos, humillaciones, uso indebido de imagen y actos de discriminación.
Además expresaron su temor de que Karime no esté siendo sometida únicamente a una desintoxicación, si no que esté recibiendo una terapia de conversión, tratamiento que está prohibido por las leyes de Baja California.
El activista Eduardo Rodríguez señaló que la movilización surgió luego de que videos difundidos por la propia Patrulla Espiritual mostraran a Karime llorando y pidiendo salir del lugar. Indicó que a Carime la habrían vestido como hombre y le habrán hablado con pronombres masculinos.
Rodríguez expresó su extrañeza ante las declaraciones de la titular de la FGE, Elena Andrade Ramírez, quien, el lunes 11 de mayo, aseguró que no había ninguna denuncia formal contra la Patrulla Espiritual, a pesar de que la interpusieron desde la noche del sábado 9 de mayo.
También hizo un reclamo al Ayuntamiento de Tijuana por no generar vínculos entre la Patrulla Espiritual (a la que entregó poco más de siete millones de pesos) y “La Casita de U. T.” (que recibió un espacio municipal para funcionar como centro comunitario) para que Karime fuera canalizada a un lugar acorde a sus necesidades.
“¿Por qué si ya hay esta vinculación, si ya se supone que el gobierno le donó 7.2 millones de pesos a la Patrulla Espiritual para trabajar en pos de cuidar la vulnerabilidad de las personas en condición de calle, por qué no se hizo el acercamiento desde un inicio al espacio que le corresponde?”, cuestionó.
Asimismo reaccionó a las comentarios en redes sociales surgidos a raíz de este caso, los cuales se han centrado en su mayoría en criticar a la comunidad LGBT por no estar presentes cuando Karime estaba en la calle y necesitaba ayuda. Aseguró que las organizaciones llevan varios años brindando apoyo a la comunidad, pero nunca han buscado hacerse mediáticas.
“Nosotros no traemos una cámara detrás documentando lo que hacemos todos los días. No estamos nosotros generando likes ni buscando la forma de generar un recurso económico detrás de los likes para ver que la gente nos quiera; eso lo hace la Patrulla Espiritual”, aseveró.
Por su parte, Teresita Díaz Estrada, integrante de la Alianza de Marchas LGBT de México, aseguró que Karime fue tratada “de manera inhumana” y acusó que se vulneraron sus derechos y garantías individuales.
“Ella fue privada de la libertad, la estuvieron deshumanizando, revictimizando y diciéndole palabras de humillación”, afirmó.
Responde “El Chiquilín”
Jesús Ignacio Osuna “El Chiquilín”, representante de Patrulla Espiritual, respondió a la polémica con una transmisión en vivo en la que conversa con una mujer que se identifica como la madre de Karime.
Señaló que la orientación o identidad de género de Karime no representaba un problema para él y aseguró que el objetivo del centro era ayudarla a salir del consumo de drogas.




