Ceart Rosarito inaugura instalación colectiva «Hilando Ternura» en Cecut
Tijuana, 3 de marzo.- La instalación colectiva «Hilando Ternura» fue inaugurada el pasado 27 de febrero en el Centro de Documentación de las Artes (Cendoart) del Centro Cultural Tijuana, en una actividad en colaboración con el programa Miércoles de Bordado del Ceart Rosarito y en el marco del programa Hilo y Memoria.
Las artistas bordadoras Yomilett Rosales y Melissa Quintero conversaron sobre esta instalación colectiva en forma de casa, compuesta por quince piezas bordadas en punto de cruz que surgió como un ejercicio de rescate y revalorización de esta técnica tradicional, entendida no solo como práctica artesanal sino como lenguaje simbólico y político.
Melissa Quintero, coordinadora y museógrafa, habló sobre la pieza en su conjunto: «Museográficamente lo que se busca es la resignificación de la ternura en todos los espacios, como puede ser Cecut, como fue Ceart, que se vean esos espacios, no como fríos o sin calidez, sino que se sienta que son lugares tiernos, seguros».
«Estamos teniendo una posición política referente a los espacios públicos exhibiendo esta obra para que haga pensar y repensar sobre qué es tierno en estos días, que se reflexione sobre que se necesita mucho la ternura», puntualizó Quintero.
La bordadora Yomilett Rosales comentó: «Estamos presentando los resultados del volumen 6 del Miércoles de Bordado el cual trató sobre la ternura radical. En este trabajo colectivo abordamos la técnica del punto de cruz desde una práctica autodidacta, no nos centramos en la rigurosidad o perfeccionismo de la técnica, sino que fue un tanto libre y a la vez abordamos el tema de la ternura radical y fue como cada una irlo resignificarlo dependiendo de su contexto».
«Evidentemente la ternura es algo en lo que se pensó al momento de que se gestionó el trabajo y el montaje de la pieza, por eso recurrimos al simbolismo del hogar, del refugio y de resignificar la práctica del punto de cruz que se tiende a tener como cierta renuencia por ser una práctica muy exigente, entonces fue como hacerla sentir más suavecita para que se sintieran inspiradas a abordarla», informó Rosales.
El público contempló esta pieza que articula el concepto de ternura radical como una forma de resistencia cotidiana, un gesto que confronta las lógicas de la violencia, el despojo y la deshumanización a través del cuidado, el afecto y la construcción de comunidad.
Cada bordado funciona como una voz individual que, al integrarse en la estructura común, construye un espacio colectivo de memoria, afecto y reflexión.
Las artistas participantes son Lina Romero, Marielos Zazueta, Sandra Ramos, Yomilett Rosales, Alejandrina Valdespino, Michelle Rosete, Melissa Quintero, Lourdes Navarro, Pita Álvarez, Melissa Sánchez, Ester Espinoza, Alma Ortíz, Sanjuana Contreras, Julieta Meza y Eleonora Mancilla.
Según las artistas, la casa se presenta como metáfora del cuerpo, del territorio y del refugio compartido: un lugar tejido por múltiples manos, donde lo íntimo se vuelve político y lo doméstico se transforma en acción estética y social.




