Aún no hay autorización para liberar globos de Cantoya en Laguna Salada
14 de septiembre.- La Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de Baja California confirmó que, hasta el momento, no ha recibido ninguna solicitud formal ni informe preventivo por parte de la empresa promotora del “Festival Mágico de Luces de Cantoya” que planea liberar de forma masiva aproximadamente 3 mil 800 globos de Cantoya en la zona de Laguna Salada, programado para el 24 de octubre.
La titular de la dependencia, Norma Elvia Martínez Santos, explicó durante la conferencia semanal de la gobernadora Marina del Pilar que el tema fue detectado a través de redes sociales, luego de que organizaciones de la sociedad civil manifestaran su preocupación por el evento.
«Nosotros somos muy tajantes a la hora de siempre emitir alguna autorización», señaló la funcionaria, y precisó que la dependencia ya revisó la ubicación del polígono, la cual, aclaró, se encuentra fuera del sitio Ramsar de la región, aunque insistió en que los impactos ambientales podrían ser severos si no se consideran las medidas adecuadas, particularmente en lo relativo a la disposición de residuos sólidos.
Martínez Santos reconoció que existe un interés genuino de empresas promotoras, e incluso del propio gobierno, por impulsar este tipo de actividades turísticas en la zona. Sin embargo, recalcó que, por indicaciones de la gobernadora, la Secretaría revisará «a detalle» y «técnica y jurídicamente» los alcances y posibles afectaciones a los ecosistemas de una región que «está llena de bondades naturales».
Requisitos pendientes: impacto ambiental y protección civil
La funcionaria detalló que, para poder llevarse a cabo, el evento requiere un Manifiesto de Impacto Ambiental. Dado que la fecha anunciada aún no se cumple, indicó que la empresa organizadora todavía está a tiempo de tramitar ante la autoridad competente el instrumento preventivo correspondiente.
Además, señaló que, de acuerdo con la planeación estimada de 3 mil 800 globos, lo que implicaría la asistencia de más de mil personas, el festival también requeriría autorización de Protección Civil Estatal.
La Secretaría de Medio Ambiente adelantó que revisará si el proyecto cae dentro de su competencia o si, al ubicarse fuera de las zonas de desarrollo urbano, exige un análisis «puntual» y «muy estricto» conforme a la normatividad ambiental vigente.
Entre los factores que serán analizados, la gobernadora mencionó los posibles riesgos derivados de condiciones climáticas extremas propias de la zona, antecedentes de incendios registrados en otras regiones por este tipo de dispositivos, y la contaminación ambiental que pudiera generarse.
«Si hay riesgo, no se va a realizar», advirtió la gobernadora Marina del Pilar. Ella agregó que hasta ahora no existe ninguna autorización de impacto ambiental emitida por la Secretaría de Medio Ambiente para este evento.
Remató afirmando que necesitan conocer, entre otros datos, la dispersión y el alcance de los globos, el tipo de residuos que se generarían y el nivel de contaminación asociado. Por ello, hicieron un llamado «respetuoso» a la empresa promotora para que se acerque formalmente, mediante oficio, con las autoridades competentes.
BIOMAC advierte riesgos de incendio y llama a buscar alternativas
Por su parte, la organización civil BIOMAC – Biólogos de Mexicali, A.C., dedicada a la conservación del medio ambiente, dio a conocer un posicionamiento técnico sobre la propuesta.
La agrupación centró su preocupación en los riesgos de incendio y los posibles impactos ambientales asociados a la liberación de miles de globos de Cantoya, que funcionan mediante una fuente de combustión y cuya trayectoria y punto de caída no pueden controlarse una vez liberados.
BIOMAC manifestó que Laguna Salada «no es un espacio ambientalmente vacío», sino parte de un entorno que alberga ecosistemas, hábitats y especies de importancia para la conservación, además de su vínculo con formaciones como Sierra Cucapá, Sierra de Juárez, el Cañón de Guadalupe y sitios como Pozo del Tule.
La organización aclaró que no solicita la cancelación del festival y que reconoce la posibilidad de desarrollar actividades recreativas, culturales, turísticas y comerciales en la zona.
Sin embargo, planteó la necesidad de buscar alternativas que permitan conservar la experiencia del evento sin recurrir a la liberación masiva de dispositivos con llama abierta, como espectáculos de iluminación mediante drones u otras tecnologías de bajo impacto ambiental.
«No es necesario elegir entre realizar un festival y proteger el ambiente», concluyó BIOMAC en su pronunciamiento.




