Baja California

El asesinato de los surfistas australianos en Ensenada, por “ganas de chingárselos”

Por: Aline Corpus

Ensenada, 1 de octubre.– “Le daban ganas de chingárselos”, habría dicho Jesús Gerardo, alias “El Kekas”, después de conocer a los tres surfistas extranjeros en una playa de Ensenada. Casi dos años y medio después, aquella frase forma parte de la evidencia presentada contra los tres hombres acusados del asesinato de los hermanos australianos Callum y Jake Robinson y su amigo estadunidense Carter Rhoad. Este miércoles, el juez Raúl Hernández Arellano anunció que emitirá su veredicto el próximo 9 de octubre.

Los hermanos Callum y Jake Robinson, así como el estadunidense Carter Rhoad, disfrutaban de un viaje de surf desde San Diego, California, hasta Ensenada, pero dejaron de tener contacto con sus familias el 27 de abril del 2024.

Tras reportarse la desaparición, sus cuerpos fueron localizados el 3 de mayo de ese año, en un pozo de más de 15 metros, dentro de un rancho cercano a la playa Punta San José, un área remota del Océano Pacífico, ubicado a unas dos horas de la ciudad de Ensenada.

Las autoridades también localizaron a un cuarto hombre en el mismo pozo, quien ya ha sido identificado, pero la investigación de su caso aún no concluye.

Jesús Gerardo alias “El Kekas”, Irineo Francisco “El Yuni” y Ángel Jesús, son los tres implicados en el triple asesinato de extranjeros, están acusados de homicidio agravado, robo agravado, robo con violencia, y robo de auto.

En noviembre del 2025, la Fiscalía pidió para “El Kekas” 210 años por los delitos de homicidio y robo, así como otros 168 años por desaparición forzada.

Si aceptaba un juicio abreviado, la pena se reduciría a 52 años de prisión y 47 años para Irineo y Ángel Jesús, pero los tres declinaron la oferta.

Desde el pasado 7 de septiembre, cada semana se han llevado a cabo audiencias sobre el caso en Ensenada.

Salvo un día, los papás de los jóvenes australianos, Debra y Martin Robinson, acudieron a todas las citas ante el Juez, sentados casi hombro con hombro con los acusados, quienes siempre aparecieron vestidos de naranja y con grilletes en los tobillos.

Con los días, Debra – quien posee abundante cabello ondulado, igual al que se observa en las fotos de su hijo Callum- compró libretas y fue haciendo apuntes durante las audiencias, según lo que le iban traduciendo sobre el juicio.

Page Rhode estuvo en todas las audiencias por videollamada, la mamá de Carter lloró desconsoladamente al ver las fotos de su hijo cuando lo sacaron del pozo y, sin embargo, no quiso irse, pese a que el Juez le preguntó si quería hacer una pausa.

En contraparte, era difícil percibir una emoción en los rostros del Kekas, Irineo y Ángel Jesús.

La ocasión que se les vio más interesados fue el día que se habló sobre las dos armas implicadas, así como los análisis de casquillos y balas obtenidas por la Fiscalía.

También hicieron un leve movimiento de cabeza cuando el primo de Ángel Jesús, quien es policía local, testificó sobre el auto quemado de las víctimas que encontró y documentó en un viñedo en Santo Tomás.

Este miércoles, el Juez Raúl Hernández Arellano escuchó las últimas pruebas para desahogar, con miras a los alegatos finales de ambas partes, defensa y FGE, que se llevarán a cabo el próximo 8 de octubre, un día después dará su veredicto.

Sobre este crimen hay una persona sentenciada a 20 años de cárcel, Ari Gisell, una joven con un hijo de 7 años, ex novia del “Kekas”, y quien dijo que se ponía en el lugar de los papás de las víctimas y, por eso, ofreció su testimonio sobre lo que pasó el día del crimen.

Ari Gisell estará presa dos décadas por instigar al robo.

De novia a testigo contra el “Kekas”

De las dos armas implicadas en el crimen, la Fiscalía solo recuperó una, la 9mm, especialistas testificaron que coincide con las características de una bala localizada en la pierna derecha de Jake Robinson.

Las tres víctimas tenían un tiro de gracia en la cabeza, así como otras lesiones de arma de fuego en sus cuerpos. La Fiscalía no especificó con cuál arma pudieron darles muerte a los surfistas.

La FGE localizó el arma 9 mm en la puerta trasera del pick up de Ari Gisell, ex pareja del “Kekas”, y testigo clave en este caso.

El pasado 14 de septiembre, Ari Gisell declaró que fue novia de Jesús Gerardo durante dos meses, y que él mismo le presumía que era “sicario”, e incluso tenía una lista de personas a las que debía matar.

El día del crimen, el 27 de abril del 2024, Jesús Gerardo la invitó a la playa Punta San José “a pistear”, Ari dijo que durante esa época ella era usuaria de drogas y de alcohol la mayor parte del tiempo.

Jesús Gerardo también invitó a una amiga de Ari que estaba con ella, y a un joven, hijo de una de sus ex parejas.

Los cuatro se fueron a bordo del pick up de Ari, una Ford Ranger blanca, cabina y media, con una línea gris, y llegaron a la playa alrededor de las 17:00 horas.

“Llegamos cuando el sol ya estaba bajando, estuvimos tomando ahí, al subirnos al pick up (para regresar), Gerardo vio que nos estábamos quedando sin gasolina, volteó hacia afuera y vio a unos gringos y me dijo que como yo sabía inglés, les pidiera gasolina”, contó.

“Nos estacionamos a un lado de ellos, traían un pick up Colorado, me bajé y me acerqué a platicar con dos de ellos, les pregunté si por favor nos podían ayudar con gasolina y amablemente dijeron que sí, que podíamos sacarle (combustible) al pick up de ellos”, agregó.

Según la joven de 25 años, ella le dijo al “Kekas” a manera de “halago” que los extranjeros traían “buenas llantas y buenos teléfonos”.

“Él me contestó que le daban ganas de chingárselos”, aseveró, “me lo dijo varias veces”.

El joven que los acompañaba estaba tan entusiasmado que, de regreso en la casa de la mamá del “Kekas”, sacó una camiseta y dijo que se haría un pasamontañas porque se iba a “echar su primer jale”.

Ari siguió relatando que ella y su amiga se durmieron, y alrededor de las 03:40 horas llegó Jesús Gerardo diciendo que “ya se los había chingado”, ella mencionó que pensó que los había robado solamente.

Sin embargo, Jesús Gerardo traía tres teléfonos Iphone, dos cadenas de plata en las bolsas del pantalón y sus botas tenían sangre.

En tanto, el joven que los acompañó estaba lavando la cajuela del pick up de los extranjeros, porque también había sangre y ahí habían echado los cuerpos para moverlos del sitio donde estaban acampando, el carro de Ari se había quedado en el lugar del crimen.

En el camino, de regreso por el carro de Ari a Punta San José, “El Kekas” le platicó lo que habían hecho contra los tres extranjeros.

“Dijo que después de que me dejaron a mí, el Kekas llamó a Irineo, Ángel y al Michael (quien nunca fue identificado ni detenido), y que al llegar al lugar donde acampaban los extranjeros les dispararon”, mencionó.

“Hasta me dijo ‘hubieras visto qué bonito lloraban’, se burlaba, porque incluso uno de ellos (extranjero) pidió que no lo mataran porque tenía esposa (Carter Rhoad)”, añadió.

También relató que el “Kekas” le cambió las llantas del pick up de los extranjeros al de Ari Gisell, que su novio dormía con la pistola .9 mm bajo la almohada, y que Irineo siempre traía un arma .45 mm.

La descripción coincide con al menos dos casquillos .45 localizados en el campamento de los extranjeros, el cual fue quemado por los agresores, y otro cerca del pozo donde estaban los cuerpos.

Otro de los testimonios contra los tres implicados, es de un hijo de una de las ex parejas del “Kekas”, quien pidió al Juez no ser identificado porque ha sido amenazado, algo que también mencionó Ari.

El joven que habría usado una camiseta de “pasamontañas” declaró que en cuanto escuchó el primer disparo en el campamento de los surfistas se asustó y corrió hacia las casas de unos pescadores que están cerca, donde vive un familiar suyo.

La defensa le preguntó que cómo había reconocido a Irineo y a Ángel Jesús en el lugar del crimen.

El joven dijo que las luces de las pick up alzaron los rostros antes de que él huyera.

En tanto, la estrategia de la defensa de oficio de los tres presuntos implicados fue desestimar las evidencias.

Tanto la defensa de los primos “Kekas” e Irineo Francisco, como la de Ángel Jesús, fue señalar fechas mal indicadas en algunos informes, la ausencia de detalles como órdenes formales para abrir el carro de Ari, la ausencia de la búsqueda en la plataforma de Gobierno de las placas del pick up que se afirmó era de Ari.

Otro de los señalamientos fue la falta de cuidado en la escena del crimen, porque cuando llegaron los amigos de Callum, Jake y Carter, a buscarlos al parecer pudieron ingresar al campamento quemado y buscaron entre las cosas.

Incluso señalaron la falta de detalles en la primera entrevista de Ari Gisell, quien dijo que no contó todo en la primera ocasión porque tenía mucho miedo de su ahora ex novio, puesto que le dijo que era un sicario.

Este miércoles, la defensa prefirió no entrevistar de nuevo a cinco testigos de la Fiscalía porque extraoficialmente dijo que “las contradicciones en sus testimonios hablaban por sí mismos”.

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