El universo onírico de Salvador Dalí se adueña del Centro Histórico de la CDMX
El Centro Histórico de la Ciudad de México se convirtió en el epicentro del surrealismo con la llegada de la exposición Dalí: Escenografía de un sueño al Palacio de la Autonomía de la UNAM.
Por primera vez en Latinoamérica, una colección privada con más de 80 obras originales de Salvador Dalí se presentará en el país tras haber recorrido Estados Unidos, Inglaterra, Italia, Alemania, China y Singapur.
El hilo conductor de la muestra es una de las colaboraciones más insólitas del siglo XX: la unión entre el pintor surrealista Salvador Dalí y el maestro del suspenso, Alfred Hitchcock. En 1945, ambos crearon para la película Spellbound –titulada Recuerda en español– un universo onírico que marcó la historia del cine y del arte. De esa alianza surgió la pieza central de la exposición, un lienzo monumental de 5 metros de alto por más de 10 metros de ancho.
Spellbound fue concebida por Dalí como escenografía para la secuencia del sueño protagonizada por Gregory Peck; la obra aborda directamente los temas que obsesionaban a ambos creadores: la salud mental, la memoria, la paranoia y los miedos profundos. Junto con el cuadro se exhibirán los bocetos originales que el artista catalán realizó para diseñar la escena, revelando su proceso creativo.
En entrevista con La Jornada, Filippo Pandolfini, director general de Sensea Immersive, explicó que traer esta exposición implicó año y medio de negociaciones y planificación. “Es bastante emocionante traer por primera vez a México, bueno, a Latinoamérica, esta exhibición. Son obras de una colección privada que habitualmente está en Suiza y es un honor poder presentarlas aquí”.
Agregó que, a diferencia de las muestras inmersivas, aquí “vamos a dejar que hablen por sí las obras originales. La parte virtual será acompañante, no central”.
La muestra se articula en ocho salas temáticas. Cada espacio explora una faceta del mundo interior que tanto interesaba a Dalí: los sueños, la memoria, la paranoia, el miedo. Además, en cada sala una obra original del artista funciona como eje emocional y conceptual del recorrido.
Entre las piezas destacan el sillón en forma de labios Mae West Lips Sofa; el busto Zootrope Model; las esculturas Venus de Milo con cajones, Snail & Angel, Dance of Time II –de más de 2.7 metros de altura–, Space Elephant y grabados originales de los libros Hamlet, Romeo y Julieta, Tristán e Isolda, L’Art d’aimer y el guion cinematográfico Babaouo. A esto se suma una serie de litografías y bocetos firmados por el propio artista.
Aunque las obras originales son las protagonistas, la exposición apuesta por una experiencia multisensorial. El recorrido integra contenido gráfico multimedia, proyecciones, audio y un espacio de holograma que recrea una conversación entre Hitchcock y Dalí. Al final, una experiencia de realidad virtual permitirá al visitante “entrar dentro de las obras de Salvador Dalí”.
Viaje al interior de la mente surrealista
Para Pandolfini, se trata de “un recorrido muy innovador, original y de alto impacto que va a llevar al visitante a una introspección sobre el estado mental y los pensamientos profundos que eran parte de la búsqueda de Dalí”.
La audioguía acompañará a los visitantes de sala en sala y se considera ofrecer visitas guiadas para grupos. La señalética y los materiales de apoyo están pensados para “dar un empujoncito” sin saturar de lectura, explicó el director de Sensea Immersive. “Intentamos limitar la lectura para que no sea una experiencia pesada y que no quite el foco de las obras”.
La sede elegida, el Palacio de la Autonomía, ofrece un contraste buscado por los organizadores: “un recinto histórico, muy bello, muy imponente, que va a darnos un contraste entre la cultura mexicana y la europea de Salvador Dalí”.
Para garantizar que la experiencia sea disfrutable, los boletos están a la venta con acceso por horarios en el sitio www.daliuniverse.mx. Ingresarán aproximadamente 50 personas cada media hora, de 10 a 18 horas. La idea es evitar sobreflujo y permitir que cada visitante tenga espacio para la introspección que propone la muestra.
La exposición permanecerá entre cuatro y cinco meses en la Ciudad de México. En opinión de Pandolfini, el público mexicano tiene “un apetito para el contenido cultural que no le envidia a nadie en ningún otro país. Hay un estándar, unas medidas que la gente ya ha establecido y reclama calidad”. Por eso, aclaró, estas experiencias no buscan sustituir al museo tradicional, sino que “es un acompañante. Para nosotros es importante que se mantenga ese respeto y esa curaduría para fomentar la curiosidad”.
La exposición Dalí: Escenografía de un sueño se puede visitar desde hoy en el Palacio de la Autonomía de la UNAM (calle Lic. Primo de Verdad 2, colonia Centro, alcaldía Cuauhtémoc).



