«Quise montar una verdad del norte»: autora de El murmullo de las abejas
Tijuana, 24 de abril.- Con más de un millón de lectores, 21 traducciones y once años desde su primera publicación, ‘El murmullo de las abejas’ sigue siendo uno de los fenómenos editoriales más importantes de la literatura mexicana reciente.
Su autora, Sofía Segovia, presentó la más reciente edición del libro en la Feria Internacional del Libro de la UABC en el campus Tijuana, donde también reveló que se prepara una serie de audio de ocho episodios para la plataforma Audible.
La novela, publicada por Lumen, transcurre durante la Revolución Mexicana, aunque Segovia insiste en que no es una novela de guerra.
«No se trata de la guerra, sino de cómo se sintió la guerra para la gente común», explicó.
Su historia sigue a Simonopio, un niño misterioso encontrado por la anciana Nana Reja envuelto en un panal de abejas, quien es adoptado por la familia Morales y cuya presencia transforma el destino de toda una región del noreste del país, mientras la influenza española y los conflictos por la tierra amenazan la vida cotidiana.
Para la autora, Simonopio, la Nana Reja y las abejas forman una unidad mitológica, «un triángulo, una mitología de la creación de la vida», donde seres que cruzan el umbral hacia el mundo humano llegan para transformarlo.
Más allá de la trama, la novela conecta tres elementos: el contexto histórico, la cotidianidad de una época y la conexión entre seres humanos.
Acto de valentía
Segovia reconoció que escribir el libro «fue un acto de valentía» porque buscó deliberadamente contradecir la historia oficial, que según ella «se cuenta como una verdad única, un género único, los hombres, una zona única que merece contar su historia».
La autora quiso reivindicar la perspectiva del noreste, de las mujeres y de quienes históricamente han sido excluidos del relato nacional.
«Dije ‘ya basta’, con ese afán quise montar una verdad del noreste, del norte», afirmó, añadiendo que casi 116 años después seguimos viviendo las secuelas de ese tiempo.
La historia de cómo llegó a publicarse tampoco estuvo exenta de obstáculos: cuando buscó editorial, varios editores le dijeron que el libro era «demasiado regional», argumento que Segovia rechazó de frente: todas las obras son regionales en alguna medida, respondió, y los hechos le dieron la razón.




