Hay más psicólogos que vacantes, advierte especialista
Tijuana, 22 de abril. La Psicología ocupa el tercer lugar entre las carreras más solicitadas por estudiantes universitarios en México, sólo detrás de Derecho y Contaduría, pero ese crecimiento en la demanda educativa no se ha traducido en un mercado laboral suficiente para emplear a todos los egresados.
Así lo advirtió Verónica Boeta Madera, presidenta del Consejo Nacional para la Enseñanza e Investigación en Psicología (CNEIP), durante el LII Congreso Nacional de Psicología que se desarrolla en el campus Tijuana del Centro de Enseñanza Técnica y Superior (CETYS).
“Hay más oferta de egresados de Psicología que demanda”, reconoció Boeta de forma directa, aunque matizó que el problema no es la falta de necesidades sociales por atender, sino cómo la profesión se está insertando en ellas.
Indicó que en promedio a un egresado le toma entre tres y ocho meses encontrar empleo, y una consulta psicológica cuesta entre 400 y mil 500 pesos dependiendo de la ciudad, una tarifa que ha sido inferior a la de una consulta médica general, a pesar de que los psicólogos son especialistas en salud mental.
“Pareciera que la atención de la interioridad, de las emociones y la salud mental tiene menor valor que la salud física”, señaló la presidenta del CNEIP, al apuntar hacia una contradicción que persiste en el reconocimiento social de la profesión incluso cuando la pandemia aceleró su visibilidad y valoración.
Boeta identificó otro problema estructural: la mayoría de los estudiantes de Psicología aspira a ejercer como clínico y espera ser contratado por una institución o empresa, un modelo que, según ella, no es sostenible.
“Si todos nuestros estudiantes están esperando ser contratados por una empresa, esto va a causar alguna crisis laboral”, advirtió y llamó a repensar la formación universitaria para abrir caminos hacia el emprendimiento, la consultoría y la movilidad profesional a otras regiones.
El auge de interés por la carrera, explicó, tiene una raíz en parte personal: muchos jóvenes llegan a la Psicología buscando entenderse a sí mismos, una tendencia que se intensificó tras la pandemia como señal de que la salud mental comenzó a reconocerse como una prioridad colectiva.
“Reconocimos que pensar y cuidar nuestra salud mental era una prioridad”, manifestó.




