Advierte diputado sobre los riesgos del fracking
Tijuana, 20 de abril.- La extracción de gas por fractura hidráulica (fracking) tiene para México un potencial beneficio de mayor oferta y seguridad energética, pero también implica riesgos por alto requerimiento de agua, contaminación por metano y residuos, así como conflictos territoriales, e incluso la presencia de grupos delictivos que afectaría la producción, concluye un estudio del vicecoordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Alfonso Ramírez Cuéllar.
El documento, que formará parte de un panel de discusión sobre fracking mañana en la Cámara, señala que no existe un marco jurídico claro, pues la prohibición de ese método no se formalizó plenamente en la legislación energética, lo cual “dejó el tema en un espacio de indefinición normativa”.
Además, resalta que el reto para el país “es no sólo decidir si usa o no fracking, sino demostrar que puede distinguir entre potencial geológico y factibilidad integral. Un enfoque responsable exigiría evidencia pública, regulación sólida, vigilancia ambiental independiente y una política energética que no pierda de vista la transición hacia fuentes menos intensivas en carbono”.
Plantea que “uno de los principales riesgos es la incertidumbre regulatoria derivada de la evolución reciente de la política energética en México. El fracking pasó de una postura restrictiva en la administración anterior a una posible apertura condicionada”.
Tal situación, señala el estudio, “genera incertidumbre sobre la estabilidad de las reglas del juego, particularmente en escenarios de alternancia política, donde los contratos podrían ser revisados, modificados o incluso cancelados”.
Además, sostiene que la política pública actual está sujeta a evaluación técnica, lo que aumentaría el riesgo para los inversionistas y dificultaría la planeación de largo plazo.
Asimismo, considera que la adopción de técnicas consideradas “más sustentables”, como el uso de agua no potable o químicos menos agresivos, podría incrementar los costos de operación, lo cual repercutiría en la rentabilidad de los proyectos y su viabilidad económica en el corto y mediano plazos.
Evalúa también que si bien el país tiene recursos potenciales, existen en formaciones con condiciones geológicas complejas que requieren tecnología especializada y altos niveles de inversión, con los que Pemex no cuenta.




