Mujeres en México tienen más riesgo de ser pobres al envejecer: catedrática
Tijuana, 8 de abril.- En el país, las mujeres al envejecer experimentan mayor riesgo de pobreza que los hombres por desigualdades acumuladas a lo largo de la vida. Además al destinar sus ingresos mayoritariamente al cuidado, alimentación y el hogar, postergan su salud, su consumo personal y su capacidad de ahorro, y ello afecta su vejez, estableció la doctora Gabriela Luna Ruíz, del Departamento de Economía de la Universidad Iberoamericana (Ibero).
La catedrática expuso que ese patrón tiene efectos acumulativos que se reflejan en su vejez y ante ese panorama, la especialista planteó la urgencia de desplegar políticas públicas integrales, entre ellas, promover la inclusión financiera orientada al ahorro desde etapas tempranas de la vida, así como avanzar lo antes posible hacia un sistema nacional de cuidados que distribuya de manera más equitativa las responsabilidades.
Asimismo, propuso fortalecer un sistema de salud universal que garantice la atención oportuna y reduzca los gastos que deterioran los ingresos en la vejez e indicó que más de la mitad de las personas mayores de 60 años son mujeres, quienes viven en promedio entre 4.5 y 5.2 años más que los hombres. No obstante, dijo que esta mayor longevidad no se traduce en mejores condiciones de vida.
Muchas mujeres adultas mayores llegan a esa etapa de la vida con menos ahorros, menor acceso a pensiones y mayor dependencia económica y esto se explica, en gran medida, por trayectorias laborales interrumpidas o precarias y por una distribución desigual del ingreso dentro del hogar.
Luna Ruiz subrayó que alrededor de 37 por ciento de las mujeres que viven en situación de pobreza en México coexisten con ingresos insuficientes y carencias frecuentes en servicios y necesidades básicas, que se arrastran durante su existencia e impactan la última etapa de vida.
Acotó que más de 60 por ciento de las mujeres mayores de 60 años de edad no tuvo y no tiene acceso a seguridad social y entre 20 y 25 por ciento de las mujeres no tiene ningún tipo de servicio de salud.
Alertó que México ya no es un país joven, pues se estima que el bono demográfico estará concluyendo en esta década, es decir la población en edad de trabajar (de 15 a 64 años) ya no será mayor a la dependiente, que es la de infantes y adultos mayores.
Frente al envejecimiento poblacional urge, precisó, repensar ciudades, servicios e infraestructura, pues el reto no es solo vivir más años, sino hacerlo con dignidad, salud y bienestar.



