Descubren en Florencia libro del siglo XVI con anotaciones de Galileo Galilei
Una copia del Almagesto, de Claudio Ptolomeo, publicado en la ciudad suiza de Basilea en 1551 –con numerosas anotaciones manuscritas atribuibles a Galileo Galilei–, fue descubierto por Ivan Malara, investigador de la Universidad de Milán, Italia, en la Biblioteca Nacional Central de Florencia.
El hallazgo forma parte de un estudio iniciado hace más de tres años, cuyo propósito era determinar qué edición del tratado astronómico compuesto en el siglo II por Ptolomeo –obra que durante más de un milenio constituyó un referente fundamental para la astronomía– había leído Galileo, así como esclarecer el papel que dicha lectura desempeñó en su confrontación con De revolutionibus orbium coelestium (1543), de Nicolás Copérnico.
La hipótesis que subyace a la investigación, aparentemente paradójica, es que el profundo dominio de Galileo del sistema ptolemaico fue uno de los factores decisivos que lo llevaron a abrazar el heliocentrismo copernicano.
También puede interesarte: Utilizan matemáticas en estudio para predecir huracanes
Aunque ambos modelos cosmológicos son opuestos, comparten la misma estructura matemática y numerosas técnicas astronómicas, lo que convierte al Almagesto en una “gramática” necesaria para comprender la obra de Copérnico.
Un primer indicio de la hipótesis surge de los escritos de Galileo en su juventud, en particular De motu antiquiora (1589-1592), en el que el científico demuestra un profundo conocimiento de las demostraciones matemáticas de Ptolomeo e incluso afirma haber compuesto un comentario sobre el Almagesto, hoy perdido. Sin embargo, una pregunta crucial seguía sin resolverse: qué texto había estudiado Galileo.
La respuesta provino de un examen sistemático de las primeras ediciones impresas del Almagesto conservadas en bibliotecas florentinas. En la colección Magliabechiana de la Biblioteca Nacional Central, procedente del legado de Antonio Magliabechi al ayuntamiento de Florencia, se identificó un volumen que contiene la traducción latina de las obras de Ptolomeo, anotada en los márgenes. El análisis paleográfico y de contenido de las notas marginales muestra una fuerte correspondencia con la caligrafía juvenil de Galileo y, sobre todo, con pasajes muy específicos de De motu y otras obras suyas, tanto anteriores como posteriores al Sidereus Nuncius (1610).
El recinto conserva en su acervo la Colección Galileo, compuesta por 347 manuscritos, creada en 1861 tras la fusión de la Biblioteca Palatina, a la que pertenecía la colección del científico, con la entonces Biblioteca Magliabechiana. El descubrimiento del manuscrito anotado por Galileo abre nuevas perspectivas de investigación en colecciones aparentemente ajenas a la obra del autor.




